Palmeiras sufrió una dura caída por 3-0 frente a Liga de Quito en el partido de ida de la semifinal de la Copa Libertadores 2025, disputado en el Estadio Rodrigo Paz Delgado. La derrota marca la primera caída del verdao en toda la edición del torneo, dejando a los brasileños con la tarea de revertir la serie en el Allianz Parque de São Paulo el próximo jueves 30 de octubre.
Tras el encuentro, el técnico Abel Ferreira se mostró autocrítico y reconoció que los errores tácticos fueron determinantes en el desarrollo del partido: “Fue nuestra primera derrota en esta competencia. Me equivoqué en la formación de la línea media. Nos superaron en el primer tiempo. Quedan 90 largos minutos en nuestro estadio. Nos costó entrar en el juego”, señaló el estratega portugués.
El dominio de Liga de Quito fue evidente desde el inicio. La intensidad, presión alta y organización táctica del equipo ecuatoriano desbordaron al cuadro paulista, que apenas logró generar peligro más allá de un disparo de Vitor Roque detenido por el arquero Alexander Domínguez. Los goles de Gabriel Villamil, con doblete, y de Lisandro Alzugaray sellaron un resultado contundente que obliga a Palmeiras a buscar una remontada histórica en el partido de vuelta.
Ferreira destacó que la presión y el ritmo de los locales complicaron al equipo brasileño: “La intensidad del adversario nos complicó. En mi opinión, no fue penal, pero se señaló. Hoy el rival fue mejor y punto. Confío en que en nuestra casa haremos el mismo número de goles o más. Siempre apuntamos a ganar. Es una derrota dura”, añadió.
El entrenador portugués también reconoció el mérito de Liga de Quito como equipo fuerte de local: “Hoy no estuvimos a la altura de nuestra aspiración. 90 minutos en casa son mucho tiempo. Liga fue agresivo en los duelos y eliminó a Botafogo y São Paulo, no es casualidad que esté en semifinales”, concluyó Ferreira.
Con esta derrota, Palmeiras queda obligado a superar la ventaja de tres goles que ostenta Liga de Quito en la semifinal. El partido de vuelta se jugará el jueves 30 de octubre en el Allianz Parque de São Paulo, donde el equipo brasileño intentará revertir la llave y mantener vivas sus aspiraciones de llegar a la final de la Copa Libertadores 2025.

