El Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) retomó sus operaciones de transporte de crudo luego de una breve suspensión técnica. Así lo informó Petroecuador, indicando que la reactivación se llevó a cabo sin contratiempos y que, pese a la pausa, no se apagaron pozos petroleros ni se afectaron los compromisos de exportación.
Este ducto es esencial para movilizar petróleo desde la región amazónica hasta la costa del país, y su funcionamiento es clave para mantener estable la cadena de producción, refinación y comercio exterior de hidrocarburos.
Normalidad operativa
La empresa pública explicó que la suspensión fue parte de un procedimiento rutinario de verificación y mantenimiento, y descartó que se tratara de una emergencia. “El bombeo se encuentra normalizado y la producción de los campos sigue operando con normalidad”, aseguró Petroecuador a través de un comunicado oficial.
Según datos del Ministerio de Energía, el SOTE transporta en promedio 360.000 barriles de crudo por día, lo que representa más del 70% del volumen total extraído en el país. Durante la breve paralización, se utilizó el sistema de almacenamiento para evitar acumulaciones en los campos y permitir una rápida reactivación.
Sin impacto en exportaciones
Gracias a una planificación anticipada, las exportaciones petroleras no sufrieron retrasos ni alteraciones en volumen, lo que evitó pérdidas económicas o penalizaciones contractuales. El cumplimiento de los envíos programados fue posible gracias a las reservas almacenadas en terminales estratégicos, como Balao y Esmeraldas.
Voceros de Petroecuador señalaron que esta respuesta demuestra la capacidad logística y operativa del sistema petrolero nacional, incluso frente a interrupciones técnicas temporales. También destacaron que el SOTE cuenta con protocolos de contingencia actualizados para garantizar la continuidad del transporte.

