La violencia en el cantón Montecristi, ubicado en la provincia de Manabí, dejó un saldo trágico de cinco muertos y tres heridos durante la noche del lunes 30 de diciembre y la mañana del martes 31. Los crímenes fueron cometidos por sicarios en dos ataques distintos, que causaron conmoción en la región.
El primer ataque ocurrió alrededor de las 23:00 en un centro de tolerancia situado en el sector Los Bajos. Varios sicarios ingresaron al lugar y comenzaron a disparar contra un grupo de personas que se encontraba bebiendo en el establecimiento. Tres de las víctimas murieron en el acto, mientras que otras tres resultaron gravemente heridas. Los cuerpos quedaron tendidos en el suelo entre las mesas, y los heridos fueron rápidamente trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica.
El personal policial llegó al lugar para llevar a cabo las investigaciones correspondientes, mientras que el área fue acordonada para evitar el acceso de amigos y familiares de las víctimas, que intentaban ingresar a la escena del crimen. La Policía Nacional se encargó de recopilar evidencias y realizar las primeras indagaciones sobre lo ocurrido.
El segundo ataque se produjo durante la mañana del martes 31 de diciembre, cuando dos mujeres fueron encontradas asesinadas en una vía rural del cantón, cerca del sector La Pila, en la carretera que conecta con el cantón Jipijapa. Los cuerpos fueron hallados por transeúntes que informaron a las autoridades. Alrededor de las 08:00, agentes policiales llegaron al lugar y realizaron el levantamiento de los cadáveres.
Hasta el momento, las autoridades no han identificado a las víctimas ni especificado los motivos detrás de estos crímenes. La Policía Nacional está trabajando en las investigaciones para esclarecer las circunstancias de los asesinatos y dar con los responsables de estos actos de violencia.
Estos ataques se suman a una serie de hechos de violencia que han azotado a la provincia de Manabí, donde el crimen organizado y los sicariatos han generado un ambiente de inseguridad en varias comunidades. Las autoridades locales han reforzado las labores de investigación y seguridad en la zona para tratar de frenar la ola de violencia que afecta a la región.
