El universo del Trigueño vuelve a cobrar vida. La cantante y compositora guayaquileña Shalom Mendieta regresa con Ayayay, su primer sencillo en ritmo de cumbia, una propuesta que amplía la historia iniciada en su EP Madera y cuero y se adentra en temas como el mestizaje, la memoria y la identidad cultural latinoamericana.
“Ayayay fue la última canción que compuse para mi primer álbum, que saldrá el próximo año”, reveló la artista. “Es mi primer proyecto de larga duración, e incluirá las canciones que publiqué en Madera y cuero”.
Con esta nueva entrega, Mendieta da continuidad al relato del Trigueño, personaje ficticio que simboliza al mestizo latinoamericano. “El Trigueño representa el mestizaje, esa mezcla de nacionalidades y etnias que nos define como región”, explicó. “En Velita fue un recuerdo; ahora, en Ayayay, continúa su historia desde otra mirada”.
La cantautora describe la canción como un homenaje a quienes ya no están. “En el video aparece la careta del monigote, representando la conexión con ese personaje que partió. Me gusta que mis canciones dialoguen entre sí, como capítulos de una misma historia”, comentó.
Un universo narrativo conectado por la música
Mendieta ha construido una obra interconectada donde cada tema suma piezas a un todo conceptual. “Hay fanes que me mandan teorías sobre cómo se enlazan las canciones, y eso me encanta. En este álbum hay ficción, pero también vivencias personales. Es mi manera de conceptualizar el mestizaje latinoamericano”, señaló.
La elección de la cumbia no fue casual. “Siempre he explorado sonidos latinoamericanos, caribeños y folclóricos, y sentí que ya era momento de rendir homenaje a la cumbia. Es un género que me representa y que siempre ha estado presente en nuestra cultura popular”, expresó.
El videoclip: una coreografía de recuerdos
Dirigido por Lesly Guerrero y Jouseff Dáger, el videoclip de Ayayay muestra a Shalom Mendieta en una nueva faceta. “En esta ocasión me van a ver bailando. Quise representarme dentro de mis recuerdos, en una soledad acompañada. Aunque el corazón esté roto, bailo con el recuerdo de quien ya no está. Es una nostalgia feliz, esa saudade que nos define a los ecuatorianos: escuchar música triste y sentirnos alegres”, explicó.
La producción estuvo a cargo de Andrés Cuartas y Daniel Espinoza, colaboradores de larga data. “Daniel me acompaña desde la universidad, hace ocho años. Andrés se unió hace tres o cuatro. Todo lo que hacemos tiene un propósito, nada es fortuito. Desde los videoclips hasta lo que comunico en redes, todo está conectado con mi propuesta artística”, subrayó.
Identidad, raíces y representación
Fiel a su esencia cultural, Shalom Mendieta busca que su obra dialogue con las tradiciones latinoamericanas. “Intento que mis lanzamientos tengan un fin cultural, que se conecten con lo que soy y con las fechas significativas del calendario”, señaló.
Ese compromiso con la identidad la llevó a representar al Ecuador en el mercado MIM Latam realizado en Panamá, donde fue la única artista ecuatoriana seleccionada. “Fue un honor inmenso. Compartir con otras culturas y disidencias me permitió ver cómo mi música puede dejar huella fuera del país”, afirmó.
Lo que se viene: un álbum con nuevas sonoridades
El 2025 marcará un nuevo hito en su carrera con la publicación de su primer álbum de larga duración, un trabajo que combinará ritmos sociales y políticos con su sello narrativo. “La siguiente canción tendrá rap, no mío, será una colaboración. Me gusta retarme y abrir espacios para el diálogo social. Será un tema más político y reflexivo”, adelantó.
Antes del cierre del año, Mendieta ofrecerá dos presentaciones privadas, una de ellas exclusiva para sus seguidores, quienes podrán contactarla a través de sus redes sociales para asistir.
Al mirar su recorrido, la artista se muestra agradecida. “He trabajado mucho y siento orgullo por mi proceso. Ya me perciben como una figura guayaquileña, como una artista ecuatoriana, y eso es lo que siempre soñé”, dijo emocionada.
Finalmente, dejó un mensaje a sus seguidores: “Hay personas que me acompañan desde Tranqui en 2019. Les agradezco por crecer conmigo. A los nuevos, bienvenidos. Mi propósito es conectar, que cada oyente encuentre su historia dentro de la mía”.

