Sanae Takaichi, de 64 años, marcó un hito histórico al convertirse en la primera mujer en asumir el cargo de primera ministra de Japón. La política conservadora del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) logró superar con éxito la votación en la Cámara Baja del Parlamento japonés, obteniendo 237 de los 465 votos, apenas cuatro más de los necesarios para asegurar su nombramiento.
El portavoz de la Cámara Baja de la Dieta, Fukushiro Nukaga, anunció oficialmente: “Sanae Takaichi ha sido elegida nueva primera ministra”, generando una oleada de aplausos entre los legisladores de su partido. Esta victoria garantiza su liderazgo, mientras que la votación en la Cámara Alta continuaba sin resolverse, aunque su resultado era predecible gracias al apoyo consolidado en la cámara inferior.
En la votación, Yoshihiko Noda, líder del principal partido de la oposición, el Partido Democrático Constitucional (PDC), quedó en segundo lugar con 149 votos. Le siguieron Yuichiro Tamaki, del Partido Democrático para el Pueblo (PDP), con 28 votos, y Tetsuo Saito, exmiembro del partido Komeito que recientemente abandonó la coalición con el PLD tras 26 años, con 24 sufragios. Los votos restantes se distribuyeron entre partidos minoritarios.
El camino de Takaichi hacia el poder estuvo respaldado por un acuerdo estratégico con el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), su nuevo aliado de coalición, que aseguró el respaldo suficiente frente a una oposición fragmentada que no logró presentar un candidato único. Este respaldo consolidó su nombramiento y marca un cambio significativo en la política japonesa, donde hasta ahora la máxima autoridad femenina nunca había sido alcanzada.
El relevo en el Ejecutivo japonés ocurre tras la dimisión de Shigeru Ishiba, de 68 años, quien renunció al cargo de primer ministro en septiembre debido a los pobres resultados electorales obtenidos durante su mandato de poco más de un año. La coalición gobernante perdió la mayoría en ambas cámaras de la Dieta, lo que precipitó la elección interna del PLD para elegir un nuevo liderazgo.
Takaichi, considerada una figura del ala dura dentro del PLD, resultó vencedora en la segunda ronda de las primarias internas del partido celebradas el 4 de octubre. Su ascenso representa no solo un cambio generacional, sino también un hito en la historia política japonesa, al romper con décadas de predominio masculino en la jefatura del gobierno.
Durante su primer discurso tras ser elegida, Takaichi enfatizó la importancia de la unidad del país y la estabilidad política, comprometiéndose a liderar con firmeza y a impulsar reformas estratégicas en áreas económicas y de seguridad nacional. La elección de Takaichi ha sido interpretada tanto dentro como fuera de Japón como un paso significativo hacia la mayor inclusión femenina en la política de alto nivel del país asiático.

