En la madrugada del 13 de septiembre, un grupo de delincuentes aprovechó el toque de queda para ejecutar un audaz robo en la sucursal de BanEcuador en Vinces, ubicada en la intersección de las calles Sucre y Olmedo. Según informes preliminares, los ladrones lograron llevarse alrededor de $250,000 de la entidad bancaria, aunque las autoridades aún no han confirmado el monto exacto.
Los antisociales utilizaron un método sofisticado para llevar a cabo el robo. Comenzaron su operación desde el centro de educación inicial María Angélica Idrovo, que se encuentra adyacente a la sucursal bancaria. Después de ingresar a las instalaciones de la escuela, se dirigieron a un aula cuya pared compartía con el BanEcuador. Con herramientas pesadas, hicieron un hueco en la pared que les permitió acceder al interior del banco.
Una vez dentro del banco, los delincuentes se encontraron con una caja fuerte a la que procedieron a perforar utilizando una soldadura autógena. Este tipo de equipo es empleado para cortar metales duros, lo que indica que los ladrones estaban bien preparados para el robo. Al finalizar el acto delictivo, dejaron varias evidencias en el aula de la escuela, incluyendo monedas y herramientas como patas de cabra y baterías utilizadas durante el robo.
A la mañana siguiente, las alarmas del banco seguían activas, y un grupo de beneficiarios del Bono de Desarrollo esperaba en el exterior para recibir sus pagos, ajeno al robo que se había llevado a cabo. La Policía ha comenzado una investigación exhaustiva para localizar a los responsables del crimen. Entre las acciones que están tomando, se encuentran la revisión de las cámaras de seguridad para obtener imágenes que puedan ayudar a identificar a los delincuentes.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial de las autoridades sobre el monto final sustraído ni sobre el estado de la investigación, que continúa en curso para esclarecer todos los detalles del incidente y llevar a los culpables ante la justicia.
