Durante una reciente entrevista, Robert F. Kennedy Jr., reconocido activista ambiental y aspirante a la presidencia de Estados Unidos, calificó a Daniel Noboa, presidente de Ecuador, como uno de sus principales aliados en América Latina. Kennedy no solo elogió su gestión, sino que reveló un vínculo personal: “Él fue criado en mi casa”, declaró.
La amistad entre las familias Kennedy y Noboa tiene más de tres décadas de historia. Álvaro Noboa, empresario y excandidato presidencial ecuatoriano, es compadre de Kennedy. La relación es tan estrecha que el presidente Daniel Noboa pasó parte de su infancia en casa del político estadounidense. Además, Kennedy es padrino de bautizo del hermano menor del mandatario, Santiago Noboa.
Este lazo personal se ha transformado en una afinidad política. Robert F. Kennedy Jr. incluyó a Noboa en una lista de tres líderes latinoamericanos que, según él, representan una visión renovadora en la región, junto con Nayib Bukele de El Salvador y Javier Milei de Argentina. Kennedy ve en Noboa una figura moderna, con políticas de seguridad firmes y una postura internacional abierta que lo posicionan como una figura clave para los intereses estadounidenses en América Latina.
El propio Noboa ha mostrado interés en fortalecer las relaciones bilaterales con Washington, especialmente en áreas estratégicas como seguridad, cooperación militar, comercio e inversión. Aunque su política exterior mantiene equilibrio con otras potencias, su cercanía con actores influyentes en EE.UU. podría traducirse en beneficios concretos para Ecuador.
Kennedy, por su parte, representa una facción crítica del establishment político estadounidense, pero con conexiones profundas dentro de la estructura de poder. Su respaldo a Noboa podría abrir nuevas puertas para Ecuador en un contexto internacional cada vez más polarizado.
