El viceministro del Agua, Freddy Muñoz, aclaró que los recientes análisis del río Daule, principal fuente de captación de agua para Guayaquil, se enfocan únicamente en su calidad ambiental y no en la del agua potable distribuida a la población. Desde 2016, el Ministerio del Ambiente ha registrado irregularidades en este afluente, constatando que los parámetros de contaminación superaban los límites permitidos.
De acuerdo con el Ministerio, en la planta potabilizadora La Toma se detectaron sólidos suspendidos y niveles de aluminio entre 23 y 25 veces por encima del límite máximo permisible. Además, los puntos de descarga de las lagunas de oxidación Guayacanes–Samanes presentaron metales como aluminio, zinc, cobre, cromo, hierro, manganeso y plomo, junto con nitritos fuera de norma.
El Gobierno destacó que estas observaciones no corresponden a esta administración, sino a una problemática recurrente que afecta al río desde hace años. Las entidades municipales, incluyendo Emapag e Interagua, han reiterado sus propios monitoreos. Ante los hallazgos, el Estado analiza nuevos procesos sancionadores por reincidencia, pudiendo ser un procedimiento administrativo o incluso un delito, según la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA).
Muñoz subrayó que en ningún momento se ha cuestionado la calidad del agua potable de Guayaquil, sino las descargas de aguas residuales al río Daule. Indicó que estas descargas contienen metales pesados, tensoactivos y coliformes fecales, los cuales son indicadores de contaminación por aguas residuales domésticas. Interagua, por su parte, asegura que los parámetros del agua tratada se mantienen dentro de los límites permitidos.
El viceministro explicó que la contaminación del río también afecta directamente el proceso de potabilización, aumentando el uso de insumos químicos y generando mayores costos que finalmente asume la población. Por ello, instó al Municipio de Guayaquil a implementar ajustes operativos a corto plazo, como la revisión de la acumulación de lodos en las lagunas de oxidación y el uso de microorganismos que puedan depurar de manera inmediata las aguas.
Además, Muñoz señaló que se promoverá la adopción de tecnologías emergentes para reducir la carga contaminante que llega al río y que se exigirá el cumplimiento de los compromisos municipales establecidos en los planes de acción, con el objetivo de proteger el recurso hídrico y garantizar un manejo sostenible del Daule.

