El cantante puertorriqueño Ricky Martin regresa a la pantalla con un papel que, según él, lo transformó profundamente. En la segunda temporada de Palm Royale, estrenada este 12 de noviembre en Apple TV+, el artista interpreta a Robert, un camarero del exclusivo club Palm Royale que se debate entre su identidad sexual, los traumas de su pasado como veterano de guerra y el deseo de aceptación en una sociedad marcada por las apariencias y los prejuicios de los años sesenta.
En entrevista con EFE, Martin destacó la relevancia contemporánea del conflicto interno de su personaje. “Aunque la historia se ambienta en los sesenta, los hombres de hoy siguen enfrentando las mismas emociones y luchas en torno a la identidad y la aceptación”, expresó el intérprete de Livin’ la Vida Loca, quien aseguró que encarnar a Robert le permitió “explorar temas que siguen siendo tabú y profundamente humanos”.
La serie, creada por Abe Sylvia, está protagonizada por Kristen Wiig en el papel de Maxine Dellacorte, una mujer ambiciosa que sueña con pertenecer al elitista Palm Royale, y cuenta además con la participación de Carol Burnett, Josh Lucas y Allison Janney. En este contexto de lujo, poder y traición, el personaje de Martin se convierte en una figura compleja, leal a la matriarca del club, Norma Dellacorte (Burnett), pero atrapado en los dilemas morales y emocionales de un entorno que lo rechaza por ser diferente.
“Abe siempre me recordaba: ‘Todos están un poco locos en esta historia, excepto Robert’. Pero era difícil no dejarse llevar por las actuaciones tan intensas de mis compañeros”, contó Martin, entre risas.
El final de la primera temporada dejó a los fanáticos en vilo: Robert fue herido de gravedad durante un tiroteo, y su destino quedó incierto. “Leí el guion y pensé: ‘¿Voy a morir?’. No lo sabía. Pero descubrir los matices y secretos del personaje fue fascinante”, relató el artista.
Más allá del drama, Palm Royale aborda con ironía los vicios de una sociedad obsesionada con la perfección, la apariencia y el estatus. “En esa época, y también ahora, la gente vive comparándose —especialmente con las redes sociales—. Queremos mostrar vidas que no siempre reflejan lo que realmente somos”, comentó Kristen Wiig, quien reconoció que su personaje, Maxine, simboliza esa búsqueda constante de validación.
Para Martin, el proceso de interpretar a Robert fue “una forma de terapia personal”. El actor y cantante, abiertamente gay desde 2010, señaló que la conexión con su personaje fue inmediata: “Entendí su soledad, su miedo y su necesidad de pertenecer. Esas emociones son universales. Ponerse en sus zapatos me hizo reflexionar sobre mis propias experiencias”.
Con esta segunda temporada, Palm Royale se consolida como una sátira elegante y emocional que no solo retrata la hipocresía social de los años sesenta, sino que también invita a una reflexión sobre las luchas internas que persisten en la actualidad.

