Este jueves 29 de agosto marca el inicio de una nueva era en la UEFA Champions League, el torneo de clubes más prestigioso del fútbol europeo. El sorteo, que se llevará a cabo en Mónaco, presenta un cambio radical en el formato del campeonato, ampliando el número de equipos y transformando el tradicional sistema de grupos en una liga única de 36 equipos.
La UEFA ha presentado esta modificación como un «emocionante nuevo futuro» para la Champions League, prometiendo más partidos, mayores premios económicos y una competición más atractiva. Sin embargo, el nuevo formato trae consigo un desafío inicial: la posible confusión entre los aficionados debido al cambio en comparación con el modelo tradicional de grupos.
A diferencia del formato anterior, donde los equipos se encontraban divididos en grupos, el nuevo diseño contempla una liga gigante en la que todos los clubes competirán entre sí. Cada uno de los 36 equipos jugará 8 partidos durante esta fase, enfrentándose a rivales de diferentes bombos.
En el sorteo, los equipos serán distribuidos en cuatro bombos. Los nueve equipos del primer bombo, considerados los favoritos, se enfrentarán a dos clubes de cada uno de los otros tres bombos. Esta estructura asegura que cada equipo juegue contra rivales de distintas categorías y procedencias.
Al finalizar esta fase, los ocho equipos con el mejor rendimiento en la liga avanzarán directamente a los octavos de final. Los equipos que terminen en las posiciones del 9 al 24 pasarán a una ronda de ‘play-offs’. En esta etapa, los equipos se enfrentarán en un partido a eliminación directa, y el ganador se clasificará a los octavos, mientras que el perdedor quedará eliminado del torneo.
Este innovador sistema busca aumentar la competitividad y el interés en la Champions League, ofreciendo a los clubes más oportunidades de competir y a los aficionados más acción y emoción durante toda la fase de grupos.

