La polémica no tardó en encenderse tras la proclamación de los resultados de la segunda vuelta presidencial en Ecuador. La bancada de Revolución Ciudadana (RC5), agrupación afín al correísmo, emitió un comunicado oficial donde acusa la existencia de un “fraude electoral masivo” que, aseguran, habría perjudicado a su candidata, Luisa González.
El pronunciamiento fue publicado a través de sus canales oficiales en redes sociales pocas horas después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunciara de manera preliminar el triunfo de Daniel Noboa, convirtiéndolo en el presidente electo más joven de la historia del país. El bloque legislativo de RC5 sostiene que el proceso electoral estuvo plagado de irregularidades graves que, según ellos, alteraron los resultados reales.
Entre las denuncias más contundentes figura la supuesta existencia de “evidencias concluyentes de fraude electoral sistemático”, así como restricciones ilegales a los observadores nacionales e internacionales, lo que, a su juicio, compromete la transparencia del proceso.
“El pueblo ecuatoriano merece respuestas claras. No aceptaremos un resultado que no representa la voluntad popular”, sostiene el comunicado difundido por la bancada. También se exige una investigación independiente e imparcial que permita esclarecer los hechos y, si corresponde, depurar responsabilidades.
Además, el correísmo señala que durante la jornada electoral se habrían presentado inconsistencias en el conteo de actas, falta de acceso a sistemas de verificación y, en algunos casos, denuncias ciudadanas sobre supuesta manipulación de documentos electorales. Aunque el CNE aún no ha respondido oficialmente a estas acusaciones, la controversia ya ha generado eco en sectores políticos y medios de comunicación.
Por su parte, Daniel Noboa, presidente electo, ha evitado referirse directamente a estas denuncias, aunque su equipo de campaña ha defendido la legitimidad del proceso, destacando que la votación fue acompañada por observadores internacionales acreditados y que las cifras fueron certificadas conforme a la normativa.
El escenario político posterior a las elecciones se perfila como un nuevo capítulo de tensión institucional y polarización, con una bancada correísta que ya ha anticipado una postura crítica y de fiscalización frente al nuevo Ejecutivo.
