Luego de la confirmación oficial del traslado de José Adolfo Macías, alias “Fito”, a la cárcel de máxima seguridad La Roca, el Gobierno ha intensificado los controles en los alrededores del Centro de Privación de Libertad Zonal 8, ubicado en la vía a Daule, en Guayaquil.
Durante la mañana del jueves 26 de junio, se desplegó un operativo de vigilancia con presencia de efectivos policiales, personal militar y agentes de tránsito. El refuerzo de seguridad tiene como objetivo prevenir disturbios y garantizar el orden tras la reubicación del cabecilla de Los Choneros, una de las organizaciones criminales más peligrosas del país.
Este aumento en el control también se relaciona con los antecedentes de violencia carcelaria y fugas registradas en los últimos años, particularmente en la Penitenciaría del Litoral, ubicada en la misma zona.
Suspensión de visitas genera malestar
Varias personas que llegaron hasta el centro penitenciario con la intención de visitar a familiares privados de libertad se encontraron con restricciones. A algunos se les informó que las visitas estaban temporalmente suspendidas por motivos de seguridad.
“Nos dijeron que hoy no hay visitas, pero nadie nos avisó con tiempo. Viajé desde El Oro para ver a mi hijo”, comentó una mujer afectada por la medida. Esta situación generó incomodidad entre los visitantes, quienes reclamaron la falta de comunicación previa por parte de las autoridades penitenciarias.
Aunque los agentes de seguridad se limitaron a mantener el orden en las inmediaciones, se observó una mayor rigidez en los controles de acceso tanto para civiles como para personal administrativo.
Seguridad reforzada en zona estratégica
La vía a Daule es una zona estratégica por concentrar varios centros penitenciarios de alta y mediana seguridad. Por ello, tras el traslado de alias Fito a La Roca —considerada la prisión más segura del país— las autoridades decidieron redoblar esfuerzos en los perímetros cercanos.
Desde el Ministerio del Interior se indicó que estas medidas buscan “evitar cualquier intento de reacción violenta o interferencia en los procesos internos”, ante el riesgo de represalias por parte de miembros de Los Choneros o grupos aliados.
Este tipo de traslados suelen generar tensión en los centros carcelarios, por lo que los operativos permanecerán activos durante los próximos días, según fuentes oficiales.
