El posible referéndum sobre la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador no se llevará a cabo antes de la segunda vuelta electoral presidencial, debido a que los plazos establecidos para el trámite de la reforma constitucional no coinciden con el calendario electoral. Así lo advirtió Gissela Garzón, asambleísta y presidenta de la comisión ocasional encargada de revisar la reforma propuesta por el presidente Daniel Noboa.
La legisladora explicó que, aunque la Comisión Ocasional ya fue conformada, aún no se ha realizado su primera reunión oficial, ya que el proceso está pendiente de varios trámites administrativos. Según Garzón, la notificación oficial de la conformación de la comisión se recibió el 5 de noviembre, lo que activó el proceso de preparación para el trabajo legislativo. Uno de los primeros pasos será la asignación de recursos y la designación de una secretaria relatora para que la comisión pueda iniciar formalmente sus labores.
La reforma constitucional planteada por el Ejecutivo tiene como objetivo modificar el artículo 5 de la Constitución de 2008, eliminando la frase que prohíbe el establecimiento de bases militares extranjeras en Ecuador. Según la propuesta del gobierno, solo permanecerá la frase “El Ecuador es un territorio de paz”. Para que la reforma avance, la comisión deberá analizarla y presentar un informe, lo cual tomará tiempo debido a los plazos estipulados por la Constitución.
Trámite legislativo y cronograma de trabajo
El proceso legislativo para tratar la reforma de bases militares extranjeras es largo. Una vez que la comisión comience su trabajo, el plazo para debatir y dictaminar sobre la reforma será de 60 días. Esto implicaría que el primer debate podría realizarse entre noviembre y enero de 2025. A partir de allí, se abre un plazo de 90 días para el segundo debate, lo que llevaría la discusión hasta abril de 2025. Si la propuesta pasa en el segundo debate, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tendría 45 días para convocar el referéndum, lo que complicaría que el mismo se realice junto con la segunda vuelta electoral presidencial.
Gissela Garzón señaló que, incluso si la Asamblea Nacional no se fuera a receso durante la campaña electoral de 2024, los tiempos para convocar un referéndum no se ajustarían al calendario electoral. Según la legisladora, este asunto no debe ser parte de la campaña electoral, ya que la convocatoria del CNE tiene plazos establecidos que no se pueden modificar para adaptarse a las elecciones presidenciales.
Posiciones dentro de la Asamblea
El tema de las bases militares extranjeras ha generado divisiones dentro de la Asamblea Nacional. Garzón, quien representa a la bancada de Revolución Ciudadana (RC), mencionó que la comisión buscará abrir un amplio debate sobre el tema, permitiendo a los legisladores conocer todos los aspectos y detalles de la propuesta. Sin embargo, el legislador Jorge Peñafiel, de la bancada Construye, cuestionó la decisión de que la RC lidere la comisión encargada de tratar esta reforma. Peñafiel recordó que en 2008, durante el gobierno de Rafael Correa, Ecuador decidió retirar la base militar estadounidense de Manta, por lo que considera incoherente que ahora se trate de permitir el establecimiento de bases extranjeras en el país.
Por su parte, el asambleísta Rafael Dávila, del sector independiente, anticipó que el proceso legislativo generará dos informes divergentes: uno a favor de la reforma y otro en contra. Por lo tanto, será en el pleno de la Asamblea donde se definirá finalmente la postura oficial sobre este tema tan sensible para la política exterior de Ecuador.
Debate y futuro del referéndum
Aunque el debate sobre las bases militares extranjeras sigue siendo un tema complejo y controversial, la reforma constitucional planteada por el presidente Noboa continuará su curso en la Asamblea. De acuerdo con Garzón, el objetivo es dar tiempo para un análisis exhaustivo, de modo que se pueda tomar una decisión informada. No obstante, las decisiones sobre el tema serán trascendentales no solo para la política interna de Ecuador, sino también para su relación con otros países y su postura dentro de la comunidad internacional.
Los ecuatorianos deberán esperar aún varios meses hasta que este tema se someta a consulta popular, y durante ese tiempo, el debate sobre las bases extranjeras continuará siendo un tema de controversia dentro de la política nacional.

