El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este miércoles que el submarino nuclear no tripulado Poseidón representa un “enorme éxito” para la industria militar del país. Durante una reunión con militares heridos en el conflicto de Ucrania, transmitida por la televisión estatal, el mandatario destacó los resultados de la última prueba del sistema, que se realizó poco más de una semana después del ensayo del misil de crucero nuclear Burevéstnik.
“Ayer realizamos una nueva prueba de otro sistema prometedor: el submarino no tripulado Poseidón, también de propulsión nuclear”, declaró Putin. Subrayó que, por primera vez, se logró lanzarlo desde un submarino portador utilizando un motor auxiliar y, posteriormente, activar su propulsión nuclear, lo que permitió que el aparato navegara durante un período determinado.
El líder ruso enfatizó que la potencia del Poseidón supera significativamente a la del misil intercontinental Sarmat, capaz de portar entre 10 y 15 ojivas nucleares de guiado individual, las cuales están próximas a entrar en servicio dentro de las fuerzas nucleares rusas. “Además, por su velocidad y la profundidad a la que puede operar, este submarino no tiene análogos en el mundo y es difícil que los tenga en el corto plazo”, aseguró.
Entre las ventajas técnicas que resaltó Putin se encuentra el propulsor atómico del Poseidón, que es “cien veces más pequeño” que el reactor de un submarino convencional, lo que representa un avance significativo en diseño y eficiencia energética.
El ensayo del Poseidón se suma al realizado el pasado 21 de octubre con el misil de crucero Burevéstnik, otro proyecto de propulsión nuclear que, según Putin, posee un alcance ilimitado. Estos desarrollos coinciden con tensiones crecientes en la comunidad internacional, donde líderes como el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, han pedido a Rusia detener las pruebas de misiles y poner fin al conflicto en Ucrania.
Analistas internacionales consideran que la demostración del Poseidón busca enviar un mensaje sobre la capacidad tecnológica y estratégica de Rusia, reforzando su postura militar en un contexto global marcado por la competencia nuclear.
En resumen, el Poseidón representa un hito tecnológico: un submarino nuclear no tripulado con propulsión compacta, gran velocidad y capacidad para operar a grandes profundidades, consolidando la apuesta rusa por sistemas estratégicos avanzados en el ámbito militar.

