Santo Domingo, la capital de la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas, ha ganado popularidad entre quienes buscan una vida más accesible y un entorno económico en crecimiento. Un ejemplo de ello es Valeria Moya, quien dejó atrás la rutina de Quito y se mudó a esta ciudad costera. La joven, que trabaja en el ámbito de Relaciones Públicas, vio una oportunidad de crecimiento en el mercado de comunicación y marketing local. Según Moya, Santo Domingo es un lugar con una gran actividad económica, gracias a su posición estratégica como punto de tránsito clave hacia diversas localidades.
Una de las principales razones de la mudanza de Moya fue el bajo costo de vida en comparación con Quito. El alquiler promedio de una vivienda en Santo Domingo es de alrededor de $180 en barrios bien ubicados, y se puede encontrar en urbanizaciones privadas por hasta $250 mensuales, lo que resulta considerablemente más económico que algunas zonas de la capital ecuatoriana, donde los precios de alquiler pueden ser el doble.
De acuerdo con el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), Santo Domingo tiene la canasta familiar básica más baja del país. A noviembre de 2024, se ubicó en $751,02, por debajo de ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca y Manta. Además, la ciudad ofrece productos alimenticios más baratos, ya que muchos son producidos localmente, lo que reduce los costos. Moya señala que, por ejemplo, una libra de arroz cuesta solo 30 centavos de dólar.
En cuanto al gasto familiar, una familia promedio de cuatro personas en Santo Domingo destina $241,79 al mes en alimentos, $47,89 en ropa y $290,38 en otros gastos, que incluyen salud, educación, transporte y hasta tabaco. La ciudad también se destaca por su accesibilidad, con un comercio activo que abastece tanto a la zona costera como a regiones cercanas en Esmeraldas y Pichincha. De acuerdo con Marianella Sánchez, directora de Fomento Productivo del Gobierno Provincial, Santo Domingo tiene dos mercados mayoristas que proveen productos a cantones como Pedro Vicente Maldonado y El Carmen en Manabí, entre otros, convirtiéndola en un punto clave de distribución de productos.
La ciudad de Santo Domingo tiene aproximadamente 441,583 habitantes y cuenta con 172,174 viviendas. La mayoría de los hogares están conformados por tres personas. Según Bernardo Chiriboga, docente, Santo Domingo es 10% más económica que Quito en general, y en áreas como alimentación, la diferencia es de 16%, mientras que el alquiler es 13% más barato y la ropa hasta un 24% más económica.
El académico Guido Macas destaca que Santo Domingo ha emergido como un polo de crecimiento económico. La ciudad es el principal productor de piña y yuca, y el tercero en plátano. La economía local se divide principalmente entre el comercio (26%) y la agricultura (14%), mientras que la industria y la construcción también son sectores importantes. Aunque la informalidad laboral es algo común en muchas partes del país, en Santo Domingo es algo menor que en otras ciudades.
Además, Marianella Sánchez menciona que la ciudad alberga una de las ferias de ganado más grandes de Ecuador, que maneja una cifra cercana a los 4 a 5 millones de dólares anuales. También, la ciudad tiene una actividad comercial que no cesa durante la semana, con un mercado que se extiende de lunes a domingo y varios eventos comerciales, como la feria del jean de Pelileo los viernes. Con transporte constante hacia todas las regiones del país, la ciudad ofrece muchas facilidades tanto para vivir como para hacer crecer negocios.
En cuanto a la seguridad, aunque la percepción ha mejorado, Sánchez resalta que la ubicación estratégica de la ciudad, lejos de zonas conflictivas, contribuye a un entorno más seguro. Aunque los recientes apagones generaron temor sobre un posible aumento de la inseguridad, la situación no se ha agravado como se temía.
¿Qué ocurre en otras ciudades como Esmeraldas y Machala?
En Esmeraldas, la canasta familiar básica para noviembre de 2024 se encuentra en $778, con un gasto mayor en cereales, carnes y tubérculos. El alquiler en la ciudad es de $155,54, y los gastos en vestimenta y transporte son mucho más bajos que en otras urbes. En Machala, por su parte, la canasta básica llega a $783,49, con un gasto considerable en alimentos y cuidado de la salud, aunque destaca por ser una ciudad con mayor número de trabajadores formales en comparación con otras.
Finalmente, en Ambato, la canasta familiar es de $792,04, destacándose por sus elevados costos en alimentos y salud, pero con precios de alquiler y transporte más moderados. En términos de informalidad, la ciudad de Esmeraldas muestra una alta tasa de informalidad laboral, con más de 90,000 trabajadores informales, mientras que Machala tiene una proporción más equilibrada.
