Polonia lanzó este martes una advertencia directa: el presidente ruso, Vladímir Putin, podría ser interceptado si intenta sobrevolar territorio polaco rumbo a su reunión programada con el expresidente estadounidense Donald Trump en Budapest. La declaración fue realizada por el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, quien destacó los riesgos legales que implicaría tal acción.
En conversación con la emisora Radio Rodzina, Sikorski explicó que el avión presidencial ruso podría, en teoría, atravesar el espacio aéreo de Polonia, actualmente cerrado a las aeronaves rusas, lo que generaría un escenario complejo para Varsovia. “No podemos garantizar que un tribunal independiente no ordene al Gobierno detener un avión de este tipo, con el fin de llevar a un sospechoso ante el tribunal de La Haya”, afirmó el funcionario, haciendo referencia a la Corte Penal Internacional (CPI).
El ministro polaco sugirió, además, que Putin podría optar por una ruta alternativa para llegar a Hungría, sobrevolando Turquía, Montenegro y Serbia, evitando así el espacio aéreo polaco. Esta recomendación surge ante la posibilidad de que la CPI, basada en la orden de arresto emitida el 17 de marzo de 2023, obligue a los países signatarios del Estatuto de Roma, incluido Polonia, a detener al mandatario ruso.
La orden de arresto emitida por la CPI pesa sobre Putin y su comisionada para la infancia, Maria Lvova-Belova, bajo la acusación de crímenes de guerra y la deportación ilícita de niños desde Ucrania, hechos ocurridos a partir del 24 de febrero de 2022, cuando comenzó la invasión rusa. Este mandato internacional obliga a los 125 Estados firmantes a actuar si el presidente ruso entra en su territorio.
En respuesta a la advertencia polaca, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, citado por la agencia RIA Nóvosti, calificó las declaraciones como alarmantes y afirmó que reflejan una predisposición de Polonia a “cometer actos de terrorismo” contra la seguridad del avión presidencial ruso.
El contexto de esta advertencia refleja la tensión creciente entre Rusia y los países europeos, en especial aquellos que cumplen con los mandatos de la CPI. El escenario se complica por la inminente reunión entre Putin y Trump, un encuentro que podría verse afectado por estas medidas legales y de seguridad.
Expertos internacionales destacan que, si bien la posibilidad de interceptar un avión presidencial es inusual y altamente diplomática, la orden de arresto de la CPI representa un marco legal que obliga a Polonia a actuar en caso de que Putin ingrese a su espacio aéreo. Esto subraya la complejidad del conflicto entre la política internacional y el cumplimiento de la justicia internacional, en medio de un contexto bélico que sigue afectando a Ucrania y la estabilidad en Europa del Este.

