Una reciente decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha generado una fuerte controversia entre defensores de los derechos animales. La sentencia, emitida el 24 de octubre en Luxemburgo, establece que los animales de compañía no pueden ser considerados pasajeros en los vuelos comerciales, sino que entran en la categoría de equipaje.
El fallo ha sido duramente criticado por colectivos animalistas y usuarios en redes sociales, quienes califican la medida como un retroceso en el reconocimiento de los animales como seres sintientes. “No son equipaje, son parte de nuestra familia. Son como un hijo más”, expresó Rossana González en X (antes Twitter), reflejando el sentir de miles de usuarios indignados.
El caso que originó el fallo
El proceso judicial se remonta a 2019, cuando una pasajera española denunció la pérdida de su perrita durante un vuelo de Iberia. Debido al tamaño del animal, debía ser transportado en la bodega, pero se escapó antes del embarque. La mujer exigió una indemnización de 5.000 euros por daños morales, una suma que superaba con creces el límite permitido para objetos extraviados.
La aerolínea reconoció su responsabilidad, sin embargo, el caso llegó al TJUE para aclarar si el Convenio de Montreal —que regula el transporte aéreo internacional y rige en la UE desde hace más de dos décadas— incluía a los animales dentro de la categoría de “equipaje”.
En su dictamen, el alto tribunal europeo determinó que las aeronaves solo transportan personas, correspondencia y equipaje. Por tanto, los animales no pueden considerarse pasajeros y deben clasificarse en esta última categoría. La resolución indica además que los dueños pueden realizar una “declaración especial de valor” al momento del embarque, una opción que la demandante no realizó.
Implicaciones del fallo
De acuerdo con el TJUE, los animales pueden ser tratados como equipaje a efectos legales, siempre y cuando durante su transporte se respeten las normativas de bienestar animal. En consecuencia, cualquier indemnización por pérdida o daño se ajustará a las mismas reglas aplicables a objetos facturados.
Medios europeos como HuffPost y La Razón señalan que esta interpretación legal ha sido recibida como “una jarra de agua fría” por los defensores de los derechos de los animales, que consideran que el fallo ignora el estatus de los animales como miembros de la familia y seres sensibles.
Reacciones en redes sociales
La decisión ha dividido opiniones en plataformas digitales. Mientras algunos consideran razonable que los animales viajen en la bodega por razones de seguridad o comodidad para los pasajeros, otros la califican de inhumana.
“Molestan más los niños y los bebés que los animales”, comentó Verónica Bentos en defensa del derecho de los dueños a viajar junto a sus mascotas. En cambio, Marlene Maciel opinó que “es lo más coherente que vayan en la parte de equipaje”, señalando que los pasajeros pagan por viajar cómodamente y no necesariamente desean compartir cabina con animales.
Otros, como Sandra León, rechazan la decisión con contundencia: “Son seres vivos, cómo pueden compararlos con equipajes. Son parte de la familia”.
La polémica revive otros casos de alto impacto, como la muerte del perro “Kokito” en un vuelo de United Airlines, hecho por el cual la aerolínea admitió responsabilidad.
Debate sobre derechos animales
Para las organizaciones animalistas, la resolución del TJUE representa un “grave paso atrás” en materia de derechos. En varios países europeos se ha avanzado hacia el reconocimiento legal de los animales como seres sintientes, no objetos, lo que contrasta con la interpretación jurídica del tribunal.
El debate queda abierto entre el marco legal internacional y la creciente sensibilidad social hacia el bienestar animal, una tensión que seguirá marcando la agenda del transporte aéreo y las regulaciones sobre las mascotas en Europa.

