El 15 de noviembre de 2024, un grupo de habitantes de la parroquia Cunchibamba, en el norte de Ambato, tomó la E-35, la principal carretera Panamericana, en una protesta para exigir el suministro de agua potable en la zona. Los residentes, provenientes de los nueve barrios que conforman la parroquia, llevan más de seis meses sin acceso al servicio básico, a pesar de contar con dos pozos que podrían abastecer la demanda.
Protesta en Cunchibamba por la falta de agua potable
Según los testimonios de los moradores, la situación se ha vuelto insostenible, y las autoridades municipales no han brindado respuestas satisfactorias. A pesar de haberse realizado múltiples reuniones con la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ambato (Emapa), los pobladores continúan sin una solución efectiva. “Tenemos dos pozos que bombean dieciocho litros por segundo, pero no recibimos el servicio de agua potable desde hace meses. Incluso hoy (viernes), dijeron que vendrían para una nueva reunión, pero todo ha sido en vano”, comentó uno de los afectados, visiblemente frustrado.
En este contexto, los habitantes de Cunchibamba decidieron tomar medidas drásticas y bloquearon la E-35 a la altura de la unidad educativa Darío Guevara, una de las principales arterias viales de la provincia. La intención de los manifestantes es ser escuchados por los funcionarios de la Emapa y la alcaldesa Diana Caiza, que hasta el momento no han dado una respuesta definitiva sobre el suministro de agua a la parroquia.
Prolongada crisis de agua en Cunchibamba
La presidenta de la junta parroquial, Gabriela Telenchana, recordó que este problema no es reciente, sino que ha persistido durante años, pero se ha agudizado en la administración actual. “En esta gestión, uno de los barrios ha estado sin agua potable durante seis meses y todo Cunchibamba lleva dos meses sin servicio continuo”, manifestó Telenchana. A pesar de las mesas de trabajo organizadas con los funcionarios de la Emapa, los residentes de la parroquia sienten que las promesas han sido incumplidas y que no existe un plan de solución a largo plazo para asegurar el suministro adecuado de agua en la zona.
La situación de Cunchibamba refleja un problema mayor de infraestructura de agua potable en varias parroquias rurales de Ambato, donde la creciente demanda y la falta de inversión en el sistema de distribución han generado tensiones entre la población y las autoridades locales.
Respuesta de la Emapa y los esfuerzos por solucionar la crisis
Por su parte, el gerente de Emapa, Byron Pinto, ofreció una respuesta a la comunidad. Según Pinto, el 5 de noviembre se puso en marcha la estación de bombeo San Vicente, que permite incrementar el suministro en diez litros por segundo, sumando a los diecisiete litros por segundo que se bombean desde la estación de San Pablo. Con estos esfuerzos, Emapa espera poder satisfacer la demanda de los aproximadamente 6.000 habitantes de la parroquia, dado que los caudales disponibles permitirían cubrir sus necesidades básicas de agua potable.
Pese a esta respuesta, la indignación de los pobladores persiste, ya que el servicio sigue siendo irregular y no está garantizado que el suministro sea continuo y suficiente para todos los residentes. Además, la falta de comunicación clara y las promesas incumplidas han generado desconfianza en las autoridades municipales y de Emapa, lo que ha provocado que los vecinos recurran a medidas extremas, como el bloqueo de la carretera principal.
Perspectivas a futuro
La protesta en Cunchibamba pone de manifiesto la urgencia de encontrar soluciones sostenibles a los problemas de agua potable en Ambato y otras localidades de la provincia. Los residentes exigen que se priorice la inversión en infraestructura y que se establezcan proyectos de largo plazo para asegurar la disponibilidad de agua en la zona, especialmente en áreas rurales como Cunchibamba, donde los servicios básicos a menudo son insuficientes o interrumpidos.
En este sentido, se espera que la alcaldía de Ambato y la Emapa, junto con las autoridades locales, tomen medidas concretas y de manera urgente para resolver la crisis del agua en esta parroquia, evitando más conflictos y garantizando que el derecho al agua potable sea accesible para todos los habitantes de la región.

