El nuevo programa denominado “pico y placa eléctrico” en Ecuador ofrece a las empresas la opción de modificar su jornada laboral a 10 horas diarias durante cuatro días, lo que les permitiría contar con tres días de descanso. Esta medida, impulsada por el Ministerio del Trabajo tras la propuesta de la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa de Pichincha (Capeipi), se ha recibido como un avance positivo, aunque con importantes reservas.
Francisco Vergara, presidente de Capeipi, destacó que esta resolución es «una muy buena noticia», especialmente para las pequeñas y medianas empresas que carecen de capacidad de autogeneración. Sin embargo, advirtió que la implementación de este cambio está «incompleta» ya que aún falta la definición de los horarios de racionamiento de energía por parte del Ministerio de Energía. «Si no hay electricidad cuando se aplica esta modalidad, ¿de qué sirve? No tiene sentido», enfatizó Vergara.
El acuerdo ministerial MDT-2024-200, emitido el 22 de octubre, establece que la implementación de la jornada laboral ajustada es opcional para el sector privado. Las opciones son:
- Jornada de 07:00 a 17:00 (10 horas) de lunes a jueves.
- Jornada de 07:00 a 17:00 (10 horas) de jueves a domingo.
Cualquier modificación en la jornada debe realizarse mediante un acuerdo entre empleadores y trabajadores, y no se podrán superar las 40 horas laborales semanales, salvo que se apliquen recargos por horas extras.
La vigencia de esta medida dependerá de la crisis energética y de posibles acuerdos entre empleadores y empleados. No obstante, la resolución solo aborda aspectos laborales y no menciona los horarios de los apagones, lo cual queda en manos del Ministerio de Energía. Capeipi ha solicitado desde hace un mes que se establezcan dos zonas horarias de racionamiento con 96 horas continuas de energía para facilitar la operatividad de las empresas.
Vergara expresó su preocupación por la falta de urgencia en la respuesta del Ministerio de Energía, especialmente con la temporada navideña a la vista. A pesar de esto, la Capeipi considera que las empresas pueden beneficiarse del acuerdo del Ministerio del Trabajo, adaptando sus horarios a los racionamientos eléctricos sin romper la norma de las 40 horas semanales.
Medida no aplicable a todos los sectores
Voces de otros gremios también han señalado que, aunque la medida es un avance, su aplicación no sería viable en todas las empresas. Diego Paredes, presidente de Ecuador Industrial, comentó que el sector comercial podría ser el más beneficiado, pero que el gobierno aún debe hacer más por el sector industrial. Sugirió facilitar la adquisición de baterías de almacenamiento energético para que las industrias tengan acceso a energía durante períodos críticos.
Por su parte, Andrés Robalino, director ejecutivo de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo (Cipem), indicó que el “pico y placa eléctrico” es más adecuado para micro y pequeñas empresas, mientras que las medianas y grandes enfrentan procesos productivos más complejos y son grandes consumidoras de energía. Robalino propuso que, en lugar de ajustar las jornadas, se permita a estas empresas recuperar horas no trabajadas que ya han sido pagadas, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19. «Las empresas siguen pagando por tres turnos, pero solo están operando dos», explicó.

