Un antiguo pueblo español volverá a la vida gracias a una pareja estadounidense que decidió invertir en su recuperación. Se trata de Salto de Castro, ubicado en la provincia de Zamora, cerca de la frontera con Portugal, un lugar que permanecía abandonado desde hace décadas y que ahora se convertirá en un complejo de turismo rural sostenible.
El pueblo, construido en los años 40 por la empresa energética Iberdrola para alojar a los trabajadores de la presa de Castro, fue abandonado tras la finalización del proyecto hidroeléctrico. Desde entonces, Salto de Castro se convirtió en uno de los símbolos de la España vaciada, con 44 casas, una escuela, una iglesia, un cuartel de la Guardia Civil, un bar y una hospedería que quedaron en el olvido.
Según reportó El Confidencial, la pareja adquirió el poblado por 310.000 euros, un precio inferior a los 350.000 ofertados inicialmente. El nuevo propietario, Jason Lee, originario de Niagara Falls (Estados Unidos), explicó a Infobae España que su objetivo es “restablecer el pueblo y generar empleo para la población local”.
Lee adelantó que el proyecto contempla la creación de un centro de turismo rural con hotel, hostal, piscina, frontón y apartamentos rústicos orientados a distintos tipos de visitantes. La apertura está prevista para 2027, en el marco de un plan que prioriza el respeto por el entorno natural del Parque de los Arribes del Duero.
El alcalde de Fonfría, Sergio López, confirmó que las obras se desarrollarán en dos etapas: primero la restauración de la iglesia y los espacios de hostelería, y luego la rehabilitación de las viviendas. El objetivo es que el nuevo complejo mantenga la esencia arquitectónica de la zona.
“Algo sucedió cuando caminaba por las calles del pueblo; me sentí como en casa. En Salto de Castro todos serán bienvenidos”, expresó Lee, quien espera atraer inversión extranjera y contribuir a revitalizar zonas rurales despobladas de España.

