La madrugada del 10 de octubre, un operativo policial conocido como «Tormenta» resultó en la detención de once individuos en Durán. Esta acción fue implementada tras dos masacres recientes que dejaron ocho personas muertas, reflejando el alarmante aumento de la violencia en la ciudad.
El operativo, que se llevó a cabo en varios sectores de Durán, incluyó el decomiso de armas de fuego, municiones, drogas, chalecos antibalas y vehículos robados. Las intervenciones se realizaron en zonas como El Recreo, Divino Niño, El Arbolito y Abel Gilbert, donde los agentes realizaron registros en domicilios y establecimientos.
El coronel Roberto Santamaría, jefe del distrito policial, lideró esta operación en un contexto de creciente inseguridad, con más de 370 muertes violentas registradas en lo que va del año. En particular, El Recreo fue el escenario de una de las masacres la noche del 9 de octubre, donde cuatro personas fueron asesinadas frente a una vivienda. Solo un día antes, otro ataque similar cobró la vida de cuatro jóvenes.
La Policía enfatizó que estos operativos son parte de una estrategia para frenar el accionar de grupos armados organizados. Durante la intervención, se incautaron cinco armas de fuego, dos cargadores, sustancias controladas, seis teléfonos móviles, un chaleco antibalas y tres motocicletas. Además, se recuperó un vehículo y una moto reportados como robados.
En cuanto a los detenidos, todos son de nacionalidad ecuatoriana, de los cuales cuatro tienen antecedentes penales y uno cuenta con una orden de arresto por robo con muerte. La Policía espera que, mediante estos operativos, se logre reducir la incidencia del crimen en la ciudad y se desarticulen los grupos delictivos que han intensificado su actividad.
