Pacientes con hipertensión recibían como respuesta un “no hay” en ventanilla, mientras en la bodega del mismo centro de salud permanecían almacenadas cajas de losartán. La situación fue denunciada por la gobernadora de Manabí, Aurora Valle, quien calificó el hecho como un presunto “boicot” interno.
La mañana del miércoles 4 de marzo, la funcionaria realizó una visita sorpresiva a una casa de salud en el cantón Santa Ana, tras recibir una alerta ciudadana. Durante el recorrido constató que el medicamento para tratar la hipertensión sí se encontraba en bodega, pese a que a los pacientes se les informaba lo contrario.
“A solo cinco metros de la farmacia estaba el medicamento y le decían a la paciente que no había”, afirmó Valle al detallar que los insumos no habían sido distribuidos. Tras verificar la irregularidad, dispuso la desvinculación del funcionario responsable del área.
Seguimiento y advertencias
La gobernadora explicó que realiza inspecciones periódicas en hospitales, centros de salud y dispensarios del Seguro Social Campesino. Indicó que previamente había otorgado un plazo para que el personal descargara y abasteciera la farmacia luego de la llegada de medicinas, pero el problema persistía.
La situación no fue aislada. En el sitio Chicompe, parroquia La Unión, también detectó que no se entregaba paracetamol, pese a que los registros mostraban disponibilidad en bodega.
Impacto en población vulnerable
Según la autoridad provincial, la mayoría de los pacientes afectados pertenece a sectores en condiciones de pobreza y pobreza extrema, lo que agrava el impacto de la falta de acceso a tratamientos básicos. La hipertensión, recordó, requiere medicación constante para evitar complicaciones cardiovasculares.
Valle denunció además la posible existencia de una red de servidores públicos que, según dijo, ocultaría medicamentos y obstaculizaría la gestión sanitaria en la provincia. Aseguró que mantendrá los operativos de control en territorio y que separará de sus cargos a quienes incumplan sus funciones.
El caso vuelve a poner en el debate la crisis que enfrentan varios centros de salud en Manabí, donde ciudadanos y autoridades han advertido sobre desabastecimiento de medicinas, falta de insumos y problemas administrativos que afectan directamente la atención a los pacientes.

