Nuevas pautas sobre presión arterial: millones podrían ser considerados hipertensos según la Asociación Estadounidense del Corazón

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La Asociación Estadounidense del Corazón redefine los criterios de hipertensión y amplía el rango de riesgo

Una actualización científica publicada por la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y el Colegio Estadounidense de Cardiología (ACC) ha modificado los parámetros sobre la presión arterial que determinan si una persona es hipertensa. Los nuevos criterios, más estrictos que los anteriores, podrían ubicar a millones de adultos dentro de la categoría de hipertensión, incluso si antes sus valores eran considerados normales.

Tradicionalmente, se ha enseñado que una presión arterial de 120/80 milímetros de mercurio (mm Hg) representa un nivel saludable. Sin embargo, los investigadores advierten que los riesgos cardiovasculares pueden comenzar a aumentar con cifras ligeramente superiores.

“La hipertensión es una enfermedad silenciosa que afecta las arterias y daña los órganos con el tiempo”, explica la Clínica Mayo, enfatizando la importancia de detectar a tiempo incluso las elevaciones leves.


Nuevos límites para clasificar la presión arterial

El informe, citado por Science Alert, detalla que las nuevas pautas eliminan la categoría de “prehipertensión”, vigente hasta agosto de 2025, y la reemplazan con tres niveles más precisos:

  • Elevada: 120-129 mm Hg en la presión sistólica y menos de 80 mm Hg en la diastólica.
  • Hipertensión en etapa 1: entre 130-139 mm Hg (sistólica) o 80-89 mm Hg (diastólica).
  • Hipertensión en etapa 2: igual o superior a 140/90 mm Hg.

Asimismo, una lectura igual o superior a 180/120 mm Hg se considera una crisis hipertensiva, una emergencia médica que requiere atención inmediata.

Según las nuevas directrices, una persona con presión arterial promedio de 130/80 mm Hg o más debe iniciar tratamiento médico y adoptar cambios en su estilo de vida. Esta actualización reduce considerablemente el umbral diagnóstico, lo que podría modificar la forma en que se abordan las enfermedades cardiovasculares a nivel global.


Cómo se mide y qué factores pueden alterar los resultados

La presión arterial se compone de dos valores: la presión sistólica (cuando el corazón se contrae) y la presión diastólica (cuando el corazón se relaja). Aunque la medición parece sencilla, los especialistas advierten que factores como la posición del brazo o la falta de reposo previo pueden alterar el resultado, generando falsos positivos o negativos.

Los científicos recomiendan realizar la medición en un entorno tranquilo, con el brazo a la altura del corazón y tras unos minutos de descanso. Repetir la lectura en distintas ocasiones puede ofrecer una valoración más precisa del estado real de la presión arterial.


Impacto de las nuevas pautas en la población

Estas modificaciones significan que millones de personas que antes no eran consideradas hipertensas ahora podrían necesitar seguimiento médico o tratamiento farmacológico. Los expertos señalan que este cambio busca detectar los riesgos antes de que aparezcan complicaciones graves como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal.

El informe enfatiza también la necesidad de mantener hábitos saludables, como reducir el consumo de sal, evitar el tabaco, controlar el peso y realizar actividad física regular. “La prevención es el mejor tratamiento frente a la hipertensión”, señalan los investigadores.

Las nuevas pautas de la AHA representan un esfuerzo global por mejorar el diagnóstico temprano y reducir las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo la principal causa de fallecimiento en el mundo.

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