Mon Laferte, embajadora cultural de Valparaíso: reconocimiento a su legado artístico
La cantante chilena Mon Laferte fue reconocida como embajadora cultural de Valparaíso en un emotivo acto celebrado el martes 14 de enero. La ceremonia, llevada a cabo en el Parque Cultural de Valparaíso, estuvo presidida por el presidente de Chile, Gabriel Boric, quien destacó la trayectoria y el impacto artístico de la cantautora en la cultura chilena e internacional.
“Es un reconocimiento justo, pero que engrandece. Es una retroalimentación muy bonita”, señaló Boric durante el evento. El mandatario, admirador declarado de la artista, recomendó su más reciente obra, Autopoiética, y subrayó cómo Mon Laferte ha logrado representar el espíritu de Valparaíso en su música y arte visual.
“Estás en el arte, en el corazón de todos, en las calles de Valparaíso, en la lucha de su gente cotidiana, en la memoria”, expresó Boric.
Emotivo regreso a su tierra natal
Oriunda de Viña del Mar, ciudad vecina a Valparaíso, Mon Laferte agradeció profundamente el reconocimiento y compartió su emoción por regresar a sus raíces:
“Vuelvo a mi tierra y me siento de nuevo en casa. Aquí me crié, cantando, pintando y escribiendo canciones. Es muy bonito regresar a mi tierra natal”, dijo la artista.
El homenaje coincidió con el Festival Internacional Valpo a Mil, organizado por la Fundación Teatro a Mil, en el cual se inauguró la exposición Te amo, Mon Laferte visual. Esta muestra, que anteriormente atrajo a más de 60,000 visitantes en Santiago, expone su faceta como artista visual con obras que incluyen pinturas, poemas, bordados y objetos personales.
Arte y legado cultural
La exposición cuenta con elementos icónicos de su carrera, como el vestido rojo que usó en el Festival de Viña del Mar 2017 y el traje negro bordado por artesanas mexicanas que lució en los Grammy 2021, cuando ganó el premio al mejor álbum de cantautor.
En paralelo, Mon Laferte inauguró en octubre otra exposición en el Centro Cultural Matucana 100, inspirada en su álbum Autopoiética. Esta obra invita a reflexionar, con una dosis de ironía, sobre los estereotipos y formas de vida impuestos por discursos de culpa y violencia.
El reconocimiento como embajadora cultural refuerza el papel de Mon Laferte como una figura clave en la promoción del arte y la cultura chilena, consolidando su legado tanto en la música como en las artes visuales.

