El ministro del Interior, John Reimberg, negó este martes que exista una ruptura entre su cartera y la cúpula de la Policía Nacional, luego de que se especulara sobre tensiones tras la reciente reestructuración en la institución.
«Los generales están trabajando, no hay ningún problema ni separación entre ellos y el Ministerio del Interior», afirmó el funcionario en respuesta a versiones que apuntaban a un distanciamiento entre ambas partes.
El pronunciamiento de Reimberg llega tras la solicitud de renuncia a diez generales como parte de su estrategia para reorganizar la Policía Nacional. Esta medida, tomada poco después de asumir el cargo, ha generado controversia y especulaciones sobre posibles conflictos dentro de la fuerza policial.
El ministro atribuyó la propagación de esta información a una campaña de desinformación con tintes políticos. «Se ha querido afectar la confianza entre el Ministerio del Interior y los generales de la Policía con noticias falsas. Lo que he hecho lo hice porque tengo la libertad de hacerlo», enfatizó.
El gobierno de Daniel Noboa ha impulsado una serie de reformas en materia de seguridad, con el objetivo de fortalecer el combate contra la delincuencia y el crimen organizado. En ese contexto, la reestructuración de la Policía Nacional busca mejorar la operatividad de la institución y garantizar un mando unificado que responda de manera efectiva a la creciente ola de violencia en el país.
La incertidumbre en torno a la estabilidad interna de la Policía Nacional coincide con un clima electoral en el que la seguridad es uno de los temas centrales del debate. A pesar de las críticas, el Ejecutivo mantiene su postura de impulsar cambios estructurales en las fuerzas del orden para garantizar mayor eficiencia en la lucha contra el crimen.
