En un reciente informe publicado el martes, Microsoft advirtió que Rusia, China y Corea del Norte están intensificando sus esfuerzos para reclutar cibercriminales con el objetivo de llevar a cabo actividades delictivas como el robo de dinero, la obtención de información confidencial e incluso la influencia en elecciones democráticas.
Tom Burt, vicepresidente de Seguridad del Consumidor de Microsoft, señaló que los hackers ya no se limitan a robar datos; también están involucrados en la implementación de ransomware, la creación de puertas traseras en sistemas para futuros ataques, el sabotaje de operaciones y la ejecución de campañas de desinformación. «El ritmo de los cibertaques patrocinados por Estados-nación ha escalado al punto que se vive una lucha constante en el ciberespacio, con escasas consecuencias para los atacantes», agregó Burt en el informe titulado Defensa Digital.
El análisis del último año indica una creciente «convergencia» entre gobiernos y cibercriminales, lo que se traduce en una colaboración más estrecha en países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte. Estos gobiernos han utilizado cibercriminales motivados por intereses económicos como una «fuerza multiplicadora», aprovechando sus habilidades técnicas para llevar a cabo ataques.
Además, Microsoft destacó cambios significativos en las tácticas de guerra híbrida, evidenciando intentos masivos de interferir en procesos electorales democráticos, así como un aumento en ataques de ransomware y fraudes financieros a nivel global. «La accesibilidad a herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa, combinada con eventos geopolíticos relevantes, ha creado un ambiente propicio para las operaciones de interferencia de Estados-nación en contiendas de alto riesgo», indicó el informe.
Corea del Norte ha “borrado la línea” entre cibercrímenes y ciberespionaje, siendo este país un actor clave en la esfera cibernética. Según estimaciones de la ONU, desde 2017, Corea del Norte ha robado más de 3.000 millones de dólares en criptomonedas, lo que subraya la seriedad de la situación y el papel activo de estos gobiernos en el ciberespacio.

