La disputa entre Independiente del Valle y Luis Alfonso Chango, presidente vitalicio del Mushuc Runa, llegó oficialmente a su fin. Michel Deller, principal dirigente del club de Sangolquí, confirmó que acepta las disculpas ofrecidas por el directivo del equipo del Ponchito, dando por cerrado el conflicto que generó tensión en el fútbol ecuatoriano durante las últimas semanas.
El origen del desacuerdo se remonta al partido disputado el 20 de septiembre en Echaleche, donde Mushuc Runa recibió a Independiente del Valle por la Liga Ecuabet. Tras ese encuentro, Chango cuestionó duramente el arbitraje y lanzó comentarios que fueron interpretados como acusaciones infundadas. “Era mejor traer árbitros brasileños para que se roben el partido”, dijo entonces el dirigente tungurahuense, lo que provocó la reacción inmediata del club rival.
Ante esas declaraciones, los representantes de Independiente del Valle, encabezados por Michel Deller y Santiago Morales, presentaron una demanda penal en la Unidad Judicial Penal Norte de Quito, alegando que los comentarios constituían una calumnia que afectaba la imagen institucional del club.
Sin embargo, días después, Chango decidió retractarse públicamente. En un mensaje difundido a través de medios y redes sociales, reconoció su error y ofreció disculpas tanto a Deller como al equipo de Sangolquí. “Como hombre valiente, sé reconocer cuando uno se equivoca. Arquitecto Michel, mil disculpas. No fue mi intención causarles daño con mis palabras”, expresó el dirigente del Mushuc Runa.
El gesto fue bien recibido por la dirigencia de Independiente del Valle. Michel Deller respondió con un mensaje conciliador en el que destacó la actitud de Chango y la importancia de priorizar la unidad dentro del balompié nacional. “A nombre de Independiente del Valle aceptamos sus disculpas y agradecemos su caballerosidad. Viramos la página. Esperamos tomar un café y seguir sembrando el bien del fútbol ecuatoriano”, manifestó públicamente.
Con estas declaraciones, Deller dio por superada la controversia y cerró uno de los capítulos más comentados de la temporada. Su respuesta fue ampliamente difundida en redes sociales y medios deportivos, generando una ola de reacciones positivas por el ejemplo de respeto y conciliación entre dirigentes.
Este episodio deja una lección de madurez institucional y abre la puerta a un ambiente de mayor entendimiento entre los clubes de la Serie A, en una etapa clave del campeonato nacional.

