México pide de nuevo salvoconducto para Jorge Glas tras sentencia de 13 años por peculado

INTERNACIONAL

El Gobierno de México ha reiterado su solicitud al Estado ecuatoriano para conceder un salvoconducto al exvicepresidente Jorge Glas, quien se encuentra asilado en la Embajada de México en Quito. La petición llega tras una reciente condena judicial en Ecuador, que impuso a Glas 13 años de prisión por el delito de peculado, sentencia que también recayó sobre el exsecretario de la reconstrucción, Carlos Bernal.

La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana explicó que la solicitud responde a preocupaciones humanitarias, ya que Glas enfrenta un deterioro de salud, lo que haría urgente su traslado seguro a México. Además, se plantea que el procedimiento se realice con garantías de respeto a los derechos humanos, incluso si no se normalizan por ahora las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Antecedentes de la condena

El pasado 30 de junio, un tribunal dictaminó que Glas y Bernal fueron responsables de malversar fondos destinados a la reconstrucción de las provincias costeras de Manabí y Esmeraldas, tras el devastador terremoto de 2016. La sentencia establece que ambos dirigieron recursos hacia proyectos sin relación con la emergencia, afectando directamente a las comunidades más vulnerables.

Con esta nueva resolución judicial, Glas suma una tercera condena por corrupción, acumulando más de 25 años de prisión en total, aunque permanece en condición de asilado dentro de la sede diplomática mexicana desde finales de 2023.

Tensión diplomática persistente

La entrega del salvoconducto es una obligación que establece la Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas de 1954, de la cual ambos países son firmantes. No obstante, Ecuador ha rechazado de forma reiterada esta posibilidad, al considerar que el asilo fue concedido de manera arbitraria y que existen sentencias ejecutoriadas en contra del exfuncionario.

Esta situación ha tensado las relaciones bilaterales, especialmente luego del ingreso forzado de la Policía ecuatoriana a la embajada de México en Quito en abril de 2024, acción que derivó en la ruptura diplomática entre ambas naciones.

México insiste en su postura de que Glas debe ser trasladado por razones humanitarias y que no corresponde al país anfitrión juzgar si el asilo fue adecuado o no, dado que es una prerrogativa del Estado que lo concede.

¿Qué sigue?

La reciente petición formal, transmitida a través de una tercera vía diplomática, busca reactivar un canal de diálogo centrado en principios humanitarios. Aún no hay una respuesta oficial por parte del Gobierno ecuatoriano, aunque voceros de Cancillería han señalado que se evaluará el tema con base en el marco legal vigente.

Por ahora, el caso de Jorge Glas continúa siendo un foco de controversia tanto a nivel interno como en el plano internacional, cruzando temas de justicia, diplomacia, derechos humanos y gobernabilidad.

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