Mayra Salazar, excomunicadora institucional de la Corte de Justicia del Guayas, obtuvo su libertad este 14 de marzo tras cumplir la totalidad de su condena en el Centro de Privación de Libertad (CPL) de mujeres en Ambato, Tungurahua.
Salazar fue sentenciada a un año y tres meses de prisión por colaborar con una organización criminal dedicada a gestionar beneficios penitenciarios y fallos judiciales favorables. De acuerdo con las investigaciones, esta red fue liderada por el narcotraficante Leandro Norero.
El caso Metástasis reveló una estructura de corrupción en la justicia ecuatoriana, y la información obtenida del celular de Salazar, junto con su testimonio anticipado, resultó clave para procesar a catorce personas en el marco del caso Purga, en el que se investiga el delito de delincuencia organizada.
La salida de Salazar marca un nuevo capítulo en la trama judicial que involucra a exfuncionarios y operadores de justicia. Mientras las investigaciones continúan, su liberación genera expectativa sobre las posibles repercusiones en los procesos en curso.
