La violencia vuelve a golpear a Manta. La noche del domingo 20 de abril de 2025, un violento ataque armado sacudió a los residentes del sector Urbirríos 1, en una de las urbanizaciones de esta ciudad costera, cuando un grupo de sicarios irrumpió violentamente y desató una masacre que dejó como saldo cuatro personas fallecidas y seis heridas, entre ellas varios menores de edad.
El atentado ocurrió alrededor de las 23:15. De acuerdo con los primeros testimonios recabados por la Policía Nacional, los atacantes se movilizaban en dos vehículos y una motocicleta. Forzaron su ingreso a la urbanización privada para luego abrir fuego de manera indiscriminada contra las personas que se encontraban en el lugar. Vecinos relataron que el sonido de los disparos se prolongó durante varios minutos, generando pánico entre los residentes.
Entre las víctimas mortales se encuentran tres hombres y una mujer, cuyos cuerpos fueron hallados en distintas áreas del conjunto residencial. Las seis personas heridas fueron trasladadas de urgencia a casas de salud cercanas; al menos dos se encuentran en estado crítico, según fuentes médicas.
Este nuevo hecho violento se suma a una preocupante ola de inseguridad que azota a la provincia de Manabí, donde Manta ha sido uno de los principales focos de acciones criminales relacionadas con el narcotráfico y la disputa territorial entre bandas organizadas. En lo que va del año, la ciudad ha registrado más de 120 muertes violentas, muchas de ellas con características similares a la ocurrida anoche.
La Fiscalía abrió una investigación preliminar para identificar a los responsables del ataque. Se presume que podría estar relacionado con ajustes de cuentas entre grupos delictivos que operan en la zona. Agentes de Criminalística y unidades tácticas de la Policía realizaron el levantamiento de indicios en el lugar, entre ellos más de 50 casquillos de bala de alto calibre.
Las autoridades locales, encabezadas por el alcalde de Manta, exigieron al Gobierno nacional una respuesta urgente y mayor presencia policial y militar para enfrentar la crisis de violencia que afecta al cantón. “No podemos seguir normalizando este nivel de terror en nuestras calles. Manta necesita seguridad ya”, declaró un concejal del cantón en una entrevista para medios locales.
Mientras tanto, los moradores de Urbirríos 1 temen que nuevos ataques puedan repetirse y han pedido mayor resguardo en sus sectores, pues señalan que ni la seguridad privada ni la presencia policial han sido suficientes para frenar el avance del crimen organizado en la ciudad.
