Guayaquil, Ecuador – La ola de violencia que azota Guayaquil alcanzó un punto de horror sin precedentes la mañana de este martes, 10 de junio de 2025. En menos de una hora, la ciudad fue escenario de dos ataques armados brutales que dejaron un saldo de al menos ocho personas asesinadas en zonas comerciales clave del norte, específicamente en la vía a Daule y en el sector de Mucho Lote 1.
El primer ataque, que desató el pánico entre quienes iniciaban sus actividades diarias, ocurrió en la zona comercial del kilómetro 10 de la vía a Daule, en el sector conocido como Peca, al noroeste de Guayaquil. Alrededor de las primeras horas de la mañana, una balacera intensa sorprendió a transeúntes y comerciantes. Según información preliminar, este tiroteo dejó, hasta el momento, cinco víctimas mortales. La escena fue de absoluto caos, con personas corriendo en busca de refugio y la conmoción generalizada por la magnitud de la agresión.
Mientras las autoridades comenzaban a responder al primer incidente, la pesadilla se extendía. En un lapso sorprendentemente corto, se reportó un segundo ataque armado en el vecino sector de Mucho Lote 1, también en el norte de Guayaquil. Aunque el artículo original no detalla las víctimas específicas de este segundo evento, la suma de ambos ataques eleva la cifra total de fallecidos a ocho en un periodo alarmantemente reducido de tiempo.
Esta ola de asesinatos en tan poco tiempo y en zonas geográficamente cercanas, ambas al norte de la ciudad, sugiere una escalada coordinada de violencia. La naturaleza de los ataques, con sicarios actuando a plena luz del día en zonas de alta afluencia, apunta directamente a una exhibición de fuerza por parte de las bandas criminales que se disputan el control territorial y las rutas del narcotráfico y el microtráfico. Es altamente probable que estos hechos sean parte de ajustes de cuentas o de una demostración de poder entre grupos rivales.
La Policía Nacional y las Fuerzas Armadas han intensificado su presencia en la zona, pero la recurrencia y la brutalidad de estos ataques ponen en jaque la efectividad de las estrategias de seguridad actuales. La Fiscalía General del Estado ha iniciado las investigaciones correspondientes en ambos escenarios, buscando recolectar pruebas, identificar a los responsables y determinar las conexiones entre los crímenes. La revisión de cámaras de seguridad y la toma de testimonios serán cruciales en este proceso.
La ciudadanía de Guayaquil, y en particular los habitantes de la vía a Daule y Mucho Lote, viven bajo un constante estado de zozobra. La masacre de este martes es un grito de auxilio que exige acciones contundentes y resultados tangibles por parte del Estado. La impunidad no puede ser una opción ante una violencia que ya ha cobrado demasiadas vidas.
