El presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue recibido este lunes por el Papa León XIV en el Vaticano, en una audiencia privada donde abordaron temas de gran relevancia global: seguridad, migraciones y el cambio climático. La reunión tuvo lugar un día después de la multitudinaria misa de inauguración del nuevo pontificado, a la que asistieron más de 200.000 personas, incluidos varios mandatarios de América Latina.
Petro, conocido por su enfoque progresista en materia ambiental y social, expresó su compromiso de trabajar junto a la Iglesia Católica en causas comunes. “La defensa de la vida y de la naturaleza deben ser prioridades universales”, declaró el mandatario tras el encuentro.
Durante la conversación, el Papa León XIV —primer pontífice estadounidense de la historia— se mostró especialmente interesado en la crisis humanitaria vinculada a los flujos migratorios en América Latina y el Caribe, así como en las consecuencias sociales del calentamiento global. Según fuentes cercanas al Vaticano, el Sumo Pontífice subrayó la necesidad de un “liderazgo ético y compasivo” para enfrentar los desafíos actuales.
Otro de los puntos destacados fue la situación de seguridad en Colombia y la región andina. Petro reiteró su propuesta de una paz total, impulsada a través del diálogo con todos los actores armados. “Nuestro objetivo es construir una Colombia en paz, sin exclusiones y con justicia social”, afirmó.
La presencia de Petro en el Vaticano también fue interpretada como un gesto diplomático significativo, en momentos en que América Latina busca tener un rol más activo en las conversaciones globales sobre el medio ambiente y la movilidad humana. El Papa, por su parte, reafirmó su intención de que la Santa Sede sirva como puente de diálogo en escenarios de conflicto y crisis social.
Este encuentro marca un punto de partida en la relación entre el nuevo pontificado y América Latina, con miras a una cooperación más estrecha en temas humanitarios, ambientales y de gobernanza regional.

