La NASA avanza en la construcción de hábitats presurizados en la Luna mediante cúpulas de vidrio fabricadas con regolito lunar, el material natural de la superficie del satélite. Este proyecto busca permitir que los astronautas vivan, trabajen y cultiven alimentos en un entorno seguro, utilizando los recursos locales para reducir la dependencia de suministros traídos desde la Tierra.
¿Qué es el regolito lunar?
El regolito lunar es una capa superficial compuesta por polvo, rocas y minerales fragmentados que cubre toda la Luna. Los astronautas del Apolo 11 pisaron esta superficie hace más de 50 años, dejando huellas imborrables sobre este material. Según la NASA, el regolito es un recurso abundante que podría ser transformado para construir estructuras resistentes, extraer agua y gases, y hasta cultivar plantas en el satélite.
Cómo se construirán las cúpulas de vidrio
El proyecto forma parte del programa NASA Innovative Advanced Concepts (NIAC) y es desarrollado por la empresa Skyeports, especializada en arquitectura e ingeniería espacial. La idea consiste en fundir el regolito in situ usando hornos de microondas enviados desde la Tierra. Este proceso permitiría soplar grandes burbujas de vidrio que, al solidificarse, formarían las cúpulas lunares.
Hasta ahora, el equipo ha logrado crear modelos a escala de las cúpulas, demostrando la viabilidad del material. Las pruebas iniciales indican que el vidrio lunar puede ser más resistente que el acero y soportar las extremas condiciones del satélite, incluyendo radiación intensa, micrometeoritos y variaciones de temperatura de más de 200 °C.
Innovaciones en el vidrio lunar
Skyeports trabaja en un tipo de vidrio con polímeros autorregenerativos, capaz de reparar automáticamente pequeñas fisuras, lo que aumenta la seguridad y durabilidad de los hábitats. Martín Bermúdez, director ejecutivo de Skyeports, señala que estas estructuras permitirán entornos de vida cómodos para los astronautas, con áreas de trabajo, cultivos y espacios de ocio.
Beneficios de los refugios lunares
- Uso de recursos locales, reduciendo la necesidad de transportar materiales desde la Tierra.
- Creación de hábitats presurizados seguros y resistentes.
- Posibilidad de cultivar alimentos y almacenar suministros en la Luna.
- Diseño de espacios habitables con zonas de trabajo, ocio y experimentación científica.
Este proyecto representa un paso significativo hacia la colonización sostenible de la Luna, combinando ingeniería avanzada, biología de cultivos espaciales y materiales autorregenerativos para construir los primeros hogares humanos fuera de la Tierra.

