Este jueves 23 de octubre, el auditorio del MAAC en Guayaquil abre sus puertas para recibir el estreno de La misma sangre, la obra que reúne nuevamente a Carlos Valencia y Marco Bustos en los roles de Ángel y Salvador, los icónicos personajes de la película Ratas, ratones, rateros (1999) del cineasta Sebastián Cordero. La función se mantendrá hasta el domingo 26, ofreciendo varias oportunidades para disfrutar de esta propuesta teatral que combina precuela y secuela en una sola narrativa.
Aunque es la primera vez que se presenta en Guayaquil, La misma sangre ya ha recorrido varias ciudades del país, sumando más de 30 funciones y agotando entradas en lugares como el Teatro Sánchez Aguilar de Samborondón durante 2024, recuerda Valencia.
Marco Bustos asegura que la obra tiene una fuerza propia: “Funciona por sí sola. Alguien que nunca vio la película puede disfrutarla plenamente. Hicimos ensayos iniciales en la Casa de la Cultura en Quito, con Sebastián, y probamos la obra con personas que conocían la película y otras que no. La respuesta fue increíble; el público se conmovía y se identificaba con la historia”, comenta.
En esta adaptación, los primos se reencuentran para narrar lo ocurrido tras los hechos de la película y, al mismo tiempo, para explorar su pasado, desde la infancia hasta la juventud. “Es una obra que permite retroalimentarse con la película original. Permite entender de dónde vienen estos personajes y qué les ocurre años después”, añade Valencia.
El actor manabita Carlos Valencia, quien interpreta a Ángel, destaca que aunque los personajes han vivido intensas experiencias, el contexto sociopolítico que los rodea parece haber cambiado poco, e incluso se ha intensificado: “Paradójicamente, Ángel sigue enfrentando circunstancias difíciles. El tiempo ha pasado, pero la realidad que los rodea sigue siendo dura”, señala.
El vínculo entre los primos también evoluciona. Ángel busca ser temido como forma de respeto, mientras que Salvador lucha por sobrevivir con esfuerzo propio. “Una de las primeras preguntas con Sebastián fue: ¿qué pasó con estos personajes? Incluso hablamos de un ‘multiverso’ de Ángel y Salvador, explorando todas las posibilidades narrativas”, comenta Bustos. Muchas de estas ideas se transformaron en improvisaciones teatrales durante los ensayos.
El público tuvo un papel fundamental en la creación de la obra. Valencia recuerda que las expectativas por una segunda parte de la película motivaron este proyecto: “Se acercaban los 25 años de la película y surgió la idea de rendir homenaje a este hito cultural con un nuevo formato”, explica.
La propuesta ha sido también un reto creativo y poético: “Desempolvar personajes después de tanto tiempo y hacerlos crecer en escena es una oportunidad única. La experiencia ha sido muy gratificante, tanto profesional como personalmente”, añade Valencia. Bustos, con humor, compara trabajar con Cordero y Valencia con estar al lado de grandes figuras del fútbol: “Tienes que estar al nivel para que todo fluya en el escenario”.
Además, la experiencia ha permitido explorar la interacción entre cine y teatro en Ecuador, un terreno poco desarrollado en comparación con otros países. “Nos dimos cuenta de que esta relación puede generar una industria creativa muy interesante. El experimento ha sido fantástico”, concluye Valencia.
La misma sangre, producida por Casa Cino Fabiani, tendrá funciones en el auditorio del MAAC: jueves 23, viernes 24 y sábado 25 a las 20:00, y domingo 26 a las 17:00. Las entradas están disponibles en Meet2Go.

