La informalidad laboral en Quito crece en 2025: más personas enfrentan subempleo y trabajos inestables

INFORMES

En los primeros meses de 2025, la informalidad laboral en Quito ha mostrado un crecimiento preocupante, especialmente entre quienes no consiguen un empleo formal ni ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Según datos recientes, el subempleo, definido como el trabajo que genera ingresos menores al salario mínimo, ha aumentado significativamente en la capital ecuatoriana.

Natalia Duque, abogada de 34 años, es un claro ejemplo de esta realidad. Ella relata que pasar un mes sin trabajo es difícil, pero estar casi un año en esa situación resulta aún más desesperante. “No tengo un empleo estable y apenas puedo pagar el mínimo de mi tarjeta de crédito”, comenta. Para sobrevivir, Natalia ha explorado distintas alternativas, desde la venta de productos hasta ofrecer asesorías legales y aprender a decorar con globos para generar ingresos.

El impacto del subempleo en Quito

El subempleo afecta a un porcentaje considerable de la población económicamente activa en Quito, quienes a pesar de tener empleo, no logran ganar un sueldo que les permita cubrir el costo de vida. Según cifras oficiales, más del 30% de trabajadores en la ciudad se encuentran en esta situación. Esta precariedad laboral obliga a muchas personas a buscar ingresos adicionales en la informalidad o a aceptar empleos temporales sin seguridad social.

Esta tendencia se relaciona con la falta de oportunidades laborales formales y la dificultad de acceder a empleos bien remunerados, especialmente para personas con edades entre 30 y 45 años, grupo que, como Natalia, enfrenta mayores obstáculos para reinsertarse en el mercado laboral.

Estrategias para enfrentar la informalidad

Para hacer frente a esta realidad, muchos quiteños están optando por actividades económicas alternativas. El emprendimiento en ventas ambulantes, servicios domésticos y pequeños negocios se ha incrementado. Además, algunos recurren a la economía digital, como la venta por redes sociales o servicios freelance.

Expertos en economía laboral advierten que, aunque estas alternativas ayudan a subsistir, no garantizan estabilidad ni beneficios como seguro médico o jubilación, lo que genera un círculo de vulnerabilidad para quienes dependen de estos ingresos.

¿Qué soluciones propone el sector público?

Frente a este escenario, autoridades municipales y organismos como el Ministerio de Trabajo están diseñando programas para fomentar la formalización y mejorar las condiciones laborales. Iniciativas que promueven la capacitación, acceso a microcréditos y apoyo al emprendimiento son algunas de las estrategias para reducir la informalidad y promover empleos dignos.

Natalia Duque representa a miles de quiteños que luchan día a día por superar la incertidumbre laboral, reflejando la urgencia de políticas que atiendan esta problemática de forma integral y sostenible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *