Este lunes, 28 de octubre, una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitará al exvicepresidente Jorge Glas en la prisión de máxima seguridad La Roca, donde se encuentra desde abril de 2024. Los enviados del organismo internacional llegaron al país este domingo, con su primer destino en Quito, para una reunión preliminar con representantes del Estado ecuatoriano. El propósito de este encuentro es comunicar los objetivos y el alcance de la visita antes de su traslado a Guayaquil, donde se llevará a cabo la cita con Glas.
La visita de la CIDH a Glas, que durará alrededor de dos horas, se desarrollará en un espacio habilitado dentro del centro penitenciario para asegurar las condiciones de privacidad y seguridad de la reunión, según confirmó el organismo en su agenda oficial. Posteriormente, los delegados sostendrán una segunda reunión con autoridades ecuatorianas en Guayaquil y, tras pasar la noche en la ciudad, partirán de regreso a sus países el martes 29 de octubre.
El Comité Internacional para la Libertad de Jorge Glas, liderado por el exembajador boliviano Sacha Llorenti, expresó sus expectativas de que la CIDH intervenga de forma más directa en el caso y ordene un salvoconducto que permita a Glas viajar a México como asilado diplomático. Llorenti comentó que “las circunstancias han cambiado” desde que la policía ecuatoriana ingresó a la Embajada de México en Quito el 5 de abril, cuando detuvieron a Glas, un acto que el comité considera una violación del derecho internacional y un factor determinante para la visita de la CIDH. Según Llorenti, “la vida de Jorge Glas corre un grave riesgo”, y, de no recibir protección adicional, el comité considera que Ecuador estaría fallando en su responsabilidad como Estado de derecho.
El antecedente de las medidas cautelares otorgadas por la CIDH a favor de Glas en 2019 se basó en la apreciación del organismo de que el exvicepresidente enfrentaba una “situación de gravedad y urgencia de riesgo irreparable a sus derechos”. Glas, quien cumple una sentencia de ocho años por corrupción relacionada con dos condenas emitidas en 2017 y 2020, fue detenido en abril de 2024 tras ser capturado en la Embajada de México. Aunque ya había cumplido aproximadamente cinco años de su pena, se encontraba en libertad desde finales de 2022, cuando un juez ecuatoriano ordenó su excarcelación, aunque este juez luego fue condenado por prevaricación.
Además de sus condenas previas, Glas enfrenta un tercer proceso penal por presunto peculado vinculado a la reconstrucción de Manabí tras el terremoto de 2016. En este contexto, su detención ha provocado tensiones diplomáticas entre Ecuador y México, y ambos países han iniciado demandas recíprocas ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por presunta violación de acuerdos y normativas internacionales.
En respuesta a la visita de la CIDH, el Comité Internacional para la Libertad de Jorge Glas confía en que el organismo interamericano se pronuncie a favor de su liberación y exhorte al Gobierno de Ecuador a cumplir con sus disposiciones. Según Llorenti, la situación de Glas en La Roca es “infrahumana” y todos los recursos legales a nivel nacional se han agotado, por lo que la instancia internacional es la última vía de acción. “Esperamos que la CIDH actúe de forma inmediata y asuma el caso por la gravedad y urgencia de la situación”, agregó el representante.
Finalmente, el comité enfatizó que si el Gobierno de Daniel Noboa no acata las medidas de la CIDH, estaría demostrando “una falta de compromiso con el cumplimiento de las normas internacionales”.
