La alianza correísta RC-RETO continúa consolidándose como la principal minoría en la Asamblea Nacional tras las resoluciones finales del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), que desestimaron varios reclamos a los resultados de los comicios del pasado 9 de febrero de 2025. Con la ratificación de estas decisiones, el panorama electoral se va aclarando, dejando en claro que RC-RETO ocupará 67 de los 151 escaños disponibles en el nuevo parlamento ecuatoriano.
El TCE ha resuelto ya un total de catorce recursos subjetivo-contenciosos presentados en contra de los resultados proclamados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Estos recursos fueron interpuestos por diferentes actores políticos y cubren una amplia gama de disputas relacionadas con la elección de presidente, vicepresidente, asambleístas nacionales y parlamentarios andinos. La revisión y determinación de estos casos ha sido clave para la validación de los resultados finales, particularmente en lo que respecta a la conformación de la Asamblea Nacional.
En cuanto a los reclamos específicamente relacionados con los resultados en las juntas electorales de Pichincha y Guayas, también se resolvieron satisfactoriamente en favor del escrutinio realizado por el CNE, lo que refuerza la legitimidad de los resultados de la jornada electoral. El Tribunal ha desestimado las impugnaciones que cuestionaban los resultados en estas dos importantes provincias, clave para determinar el balance de poder dentro de la nueva Asamblea.
Con la resolución de estos conflictos, solo queda pendiente la adjudicación de los escaños para los asambleístas nacionales y los de dos provincias. Esta etapa final permitirá cerrar formalmente los reclamos sobre los resultados, consolidando el panorama político para la conformación de la nueva Asamblea Nacional de Ecuador. En términos generales, el proceso electoral está alcanzando su fase final, y la representación de RC-RETO en el parlamento se afianza como la primera minoría, una posición estratégica para influir en las decisiones legislativas del próximo periodo.
La victoria política de RC-RETO en las urnas refleja la preferencia electoral de una parte significativa del electorado ecuatoriano, consolidando a la alianza correísta como un actor fundamental en el poder legislativo. Aunque el movimiento no alcanzó una mayoría absoluta, su desempeño en las elecciones de febrero se posiciona como un factor clave en el panorama político del país.
Con el cierre de los reclamos y la confirmación de la composición de la Asamblea, las expectativas se centran ahora en las negociaciones políticas que se darán en el nuevo parlamento, donde la alianza correísta tendrá un papel decisivo en la definición de las políticas legislativas y en la articulación de alianzas con otros sectores.
