Kosovo confirmó que recibirá hasta 50 migrantes deportados por Estados Unidos, en un acuerdo que busca gestionar y coordinar su estadía de forma ordenada. Así lo informó este miércoles el primer ministro saliente, Albin Kurti, quien detalló que esta acción responde a una solicitud directa de Washington.
El líder kosovar comunicó a través de sus redes sociales, Facebook y X, que la operación se desarrollará durante un año y que las personas que serán trasladadas al país balcánico serán seleccionadas a partir de una lista proporcionada por Estados Unidos. Kurti destacó la alianza estrecha entre ambos países, calificando a Estados Unidos como un «aliado inquebrantable» para Kosovo.
Este mecanismo de acogida implica un compromiso bilateral para manejar de manera efectiva y humanitaria el proceso de deportación y recepción, asegurando que los migrantes cuenten con las condiciones necesarias durante su permanencia en Kosovo. Las autoridades locales serán responsables de coordinar los recursos y servicios esenciales para los migrantes, con la supervisión constante para garantizar el respeto a sus derechos.
La noticia ha generado atención internacional, dado que Kosovo se convierte en uno de los pocos países europeos dispuestos a asumir esta responsabilidad, en medio de las crecientes políticas migratorias de Estados Unidos y la presión por soluciones internacionales. Este acuerdo también subraya la importancia de la cooperación global frente a los retos migratorios actuales.
