En un caso que ha dejado una profunda huella en la comunidad de Quito, José Luis C. ha sido condenado a 29 años y 4 meses de prisión por la violación de una niña de 10 años, un delito ocurrido en 2015. La sentencia fue dictada por un tribunal de garantías penales y marca un importante paso hacia la justicia tras cinco años de silencio.
El caso comenzó a hacerse visible el 6 de febrero de 2020, cuando los educadores de la institución donde estudiaba la víctima notaron que la joven mostraba signos de haber consumido alcohol. Inicialmente, la preocupación giraba en torno al consumo de licor entre menores, pero pronto se reveló una historia mucho más oscura.
La víctima, ahora adolescente, rompió su silencio y relató cómo un desconocido la interceptó mientras se dirigía a una tienda. El agresor la obligó a subir a un automóvil negro y la llevó a una zona aislada del sur de Quito, donde sufrió el abuso. Después del ataque, la regresó al lugar de donde la había llevado, lanzándole unas monedas como si esto pudiera mitigar el daño.
Durante cinco años, la joven guardó el secreto del abuso, temerosa de las amenazas de su atacante. «Temía que matara a mi madre o atentara contra la integridad de mi familia», confesó durante su testimonio.
La revelación del caso tomó un giro inesperado cuando la madre de la víctima compartió lo sucedido con una vecina, quien también había sido víctima de un ataque similar. Esta mujer tenía una fotografía del agresor, y la joven lo identificó al instante como José Luis C.
La Fiscalía se hizo cargo del caso, y un informe psicológico confirmó que la víctima sufría de estrés postraumático a raíz de la agresión. Además, se presentaron declaraciones de la madre de la víctima, docentes de la escuela y un agente investigador. Un elemento crucial del juicio fue la lectura de una sentencia anterior de 2019, en la que José Luis C. ya había sido condenado por otro delito, lo que evidenció un patrón de comportamiento delictivo.
Tomando en cuenta la reincidencia del acusado, el tribunal impuso la pena máxima de 22 años por el delito, más un tercio adicional, lo que suma un total de 29 años y 4 meses de prisión. Además de la condena, se impuso una multa de 800 salarios básicos unificados y una compensación de $10,000 a la víctima.
José Luis C. H. ya cuenta con nueve denuncias relacionadas con delitos, y fue condenado bajo el artículo 171 del Código Orgánico Integral Penal. Este caso resalta la urgencia de abordar la violencia en la sociedad y la importancia de brindar apoyo a las víctimas para que se atrevan a hablar.
