Javier Acosta, un aficionado del club colombiano Millonarios, ha fallecido tras someterse a un proceso de eutanasia, confirmaron sus familiares. La noticia, que ha conmovido a muchos, se ha difundido ampliamente debido a las circunstancias que llevaron a Acosta, de 36 años, a tomar esta decisión definitiva.
Acosta había quedado en silla de ruedas tras un accidente de tránsito hace aproximadamente nueve años, cuando regresaba de un partido de su equipo en Valle del Cauca. Más recientemente, la situación de su salud se agravó tras contraer un hongo resistente en una piscina durante una excursión a una localidad turística. El hongo se expandió y se descubrió que también sufría de cáncer a la sangre.
En una declaración emotiva, Acosta explicó: “Al imaginarme mi vida sin mis piernas, en una cama, con antibióticos, viendo a mi hija cuidándome y perdiendo la oportunidad de tener una niñez y una juventud, decidí que quiero la eutanasia”. Esta decisión fue el resultado de un profundo sufrimiento y una reflexión sobre su calidad de vida.
Previo a su procedimiento, un grupo de seguidores del Millonarios se congregó frente a la clínica donde Acosta estaba internado, pidiendo que reconsiderara su decisión de someterse a la eutanasia. Sin embargo, la solicitud no alteró su decisión y Acosta fue trasladado a una clínica privada para llevar a cabo el proceso. A las 12:47 del 30 de agosto, Acosta falleció.
Antes de su muerte, Javier Acosta dejó una emotiva carta con su animal de compañía, el cual devolvió a un refugio, demostrando su cariño y preocupación hasta el final. La historia de Acosta ha resonado profundamente en la comunidad, no solo por su valentía frente a la adversidad, sino también por el impacto emocional en quienes lo conocieron y lo apoyaron a lo largo de su lucha.

