Ingeniero recorrió 21 países en camión eléctrico y asegura que la experiencia lo convirtió en un mejor profesional

TECNOLOGÍA

Un ingeniero sueco recorrió 73.500 kilómetros al volante de un camión eléctrico durante dos años y medio, una experiencia que, según afirma, le permitió convertirse en un mejor profesional dentro de la industria del transporte pesado.

Se trata de Anders Gaasedal, responsable de ensayos y certificación en la firma sueca Scania, quien logró atravesar 21 países europeos mientras recopilaba experiencia real sobre el funcionamiento del transporte eléctrico de larga distancia.

Durante ese periodo, Gaasedal no solo puso a prueba la viabilidad del uso de camiones eléctricos en rutas extensas, sino que también obtuvo información concreta sobre consumo energético, tiempos de recarga, costos y desempeño en condiciones reales de operación.

De acuerdo con reportes difundidos por medios especializados, el vehículo utilizado fue una cabeza tractora Scania R45 eléctrica, equipada con una potencia continua de 450 kW, picos superiores a 500 kW y una batería instalada de 624 kWh.

El recorrido incluyó países como Suecia, Países Bajos, Bélgica, Francia, Suiza, Liechtenstein, Italia, Andorra, España, Luxemburgo, Dinamarca, Alemania, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Noruega, Austria, República Checa, Eslovaquia y Hungría.

En una de las rutas documentadas, el ingeniero atravesó siete países a lo largo de 4.340 kilómetros, movilizando una carga total de 27 toneladas, con una velocidad media de 76 kilómetros por hora y un consumo de 0,98 kWh por kilómetro.

La experiencia en carretera también transformó su visión del trabajo y le permitió comprender de mejor manera la perspectiva de los clientes. Según el propio Gaasedal, hablar desde la experiencia práctica y no solo desde la teoría de oficina le otorgó una comprensión más completa de las necesidades del sector.

El ingeniero también se refirió a uno de los mitos más comunes en torno a este tipo de transporte: los tiempos de recarga. Señaló que muchos conductores todavía creen que cargar un camión eléctrico implica permanecer detenido durante largas horas, aunque sostiene que la realidad es diferente.

Según su experiencia, durante la pausa reglamentaria de 45 minutos se puede recuperar más del 50 % de la batería, lo que resulta suficiente para cubrir el siguiente periodo de conducción de 4,5 horas. Esto, asegura, permite integrar la recarga de manera natural dentro de los descansos obligatorios del transporte profesional.

Gaasedal reconoció además que el frío sí afecta la autonomía, como ocurre con cualquier vehículo eléctrico, aunque considera que en el caso de los camiones este impacto es menos problemático que en los automóviles particulares.

A sus 45 años, el ingeniero sostiene que ponerse al volante de un camión eléctrico le ayudó a mejorar su desempeño profesional. También destaca que este tipo de vehículos ofrece una conducción extremadamente silenciosa y cómoda.

Finalmente, considera que los camiones eléctricos podrían convertirse en una alternativa atractiva para captar nuevos conductores, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que podrían sentirse más identificadas con tecnologías de transporte más limpias y modernas.

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