Incendios Forestales en Quito y Loja: La Fauna Silvestre Sufre Graves Consecuencias y el Suelo Tardará Décadas en Recuperarse

INFORMES

Los incendios forestales en las provincias de Quito y Loja han dejado un saldo devastador en la fauna silvestre y los ecosistemas. En el cantón Quilanga (Loja), los incendios ocurridos entre finales de agosto y principios de septiembre causaron graves daños tanto a la biodiversidad como a la economía local. Se estima que el fuego arrasó con más de 7.600 hectáreas de vegetación en Loja, afectando gravemente su flora y fauna. En total, Loja ha sufrido la pérdida de 20.055 hectáreas de vegetación en lo que va del 2024, lo que representa casi el 43 % de las tierras quemadas en Ecuador este año.

Impacto en la fauna silvestre

El impacto en la fauna ha sido particularmente alarmante. Aunque se han contabilizado las pérdidas de animales domésticos, como 12.183 víctimas en Quilanga y Loja, la cifra de especies silvestres afectadas es difícil de estimar, especialmente en el caso de pequeños mamíferos, insectos y reptiles, cuyas poblaciones no están completamente documentadas. Un ejemplo de ello es la vizcacha ecuatoriana, un mamífero endémico de Loja, cuya población ha quedado seriamente afectada debido a la destrucción de su hábitat en Quilanga. Esta especie, conocida localmente como “arnejo”, tiene características que la hacen especialmente vulnerable a los incendios, ya que se mueve lentamente y no puede escapar rápidamente del fuego.

Los efectos en la flora

En cuanto a la vegetación, el incendio ha destruido plantas endémicas del ecosistema de bosque montano en las estribaciones de la cordillera occidental de los Andes. Entre las especies más afectadas se encuentran plantas frutales cultivadas como la papaya, el tomate de árbol y el café, además de diversas especies de árboles más grandes como las chefleras y madroños. Aunque los incendios no siempre son causados por pirómanos, los expertos explican que la quema de restos agrícolas, una práctica común en la zona, también ha contribuido a la propagación de las llamas. Aunque esta técnica es menos dañina que otras prácticas agrícolas, es esencial que los campesinos reciban capacitación sobre cómo manejar los incendios de manera segura, teniendo en cuenta factores como el viento y la humedad.

La fauna de Quito también sufre

La biodiversidad de Quito no ha quedado exenta de los efectos de los incendios. Diego Cisneros Heredia, director del Hospital de Fauna Silvestre Tueri de la Universidad San Francisco de Quito, reporta un incremento significativo en el número de animales afectados. En un año promedio, el hospital recibe alrededor de 1.500 animales, pero durante los incendios recientes, esa cifra se triplicó. En el caso del incendio en Guápulo, el cerro Auqui y el parque metropolitano Guangüiltagua, más de 193 hectáreas de vegetación fueron arrasadas. Entre los animales afectados se encuentran mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Los animales que llegaron al hospital fueron en su mayoría quemados, deshidratados o con fracturas y problemas respiratorios debido al humo y la ceniza. Afortunadamente, el 75 % de ellos fueron rehabilitados y reintroducidos a la naturaleza.

Entre las especies más afectadas se encuentran aves endémicas, como la tangara del desierto, y reptiles y anfibios en peligro de extinción, como la rana marsupial y la serpiente caracolera. Los mamíferos nativos como las zarigüeyas, zorros de páramo, puercoespines y armadillos también fueron gravemente afectados por la pérdida de su hábitat.

El futuro de la regeneración del suelo

Uno de los impactos menos evidentes, pero más graves, de estos incendios es la alteración del suelo. Adrián Soria, biólogo y coordinador del proyecto de conservación de Cumbres Blancas, señala que los incendios matan a los anélidos, como las lombrices, que son esenciales para la fertilidad del suelo. También mueren grandes cantidades de insectos que ayudan en la aireación del suelo y en la creación de nuevo abono. Como resultado, el suelo queda «muerto» y requiere de largos procesos de regeneración.

El proceso de regeneración natural podría tardar entre 5 y 10 años. Primero se recuperarán matorrales pequeños, luego plantas más grandes, y finalmente, los árboles. Si se intenta acelerar este proceso, se corre el riesgo de malgastar recursos sin obtener resultados. Además, los científicos alertan que si no se toman medidas preventivas adecuadas, los incendios en Ecuador podrían volverse más frecuentes y devastadores debido al cambio climático.

Propuestas para mitigar el daño y restaurar la biodiversidad

El cambio climático y la degradación de las áreas verdes del país están incrementando la vulnerabilidad ante los incendios forestales. Si no se toman medidas preventivas y se intensifican los esfuerzos de conservación, la situación podría empeorar en los próximos años. Un colectivo de científicos de distintas disciplinas ha comenzado a trabajar en un enfoque integral para estudiar el impacto de los incendios y desarrollar estrategias para restaurar los ecosistemas afectados.

Frases SEO de cola larga:

incendios forestales Quito y Loja, impacto fauna silvestre incendios Ecuador, fauna afectada por incendios Loja, recuperación de suelo tras incendios forestales, consecuencias incendios en fauna Quito, cómo afectan los incendios a la flora y fauna, especies endémicas afectadas por incendios Ecuador, regeneración del suelo después de incendios, incendios forestales Loja 2024, cómo afecta el cambio climático a los incendios, consecuencias de los incendios en el ecosistema, incendio en el cantón Quilanga, rehabilitación de fauna tras incendios Quito, impacto de los incendios en el ecosistema andino, incendios y cambio climático Ecuador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *