El Imbabura SC vuelve a enfrentar un momento crítico en su historia reciente: tras una temporada marcada por malos resultados, el equipo de Ibarra confirmó su descenso y en 2026 competirá en la Segunda Categoría del fútbol ecuatoriano.
A pesar de haber logrado un triunfo reciente 1-0 frente a Vargas Torres, los textileros quedaron a diez puntos de distancia de 22 de julio, el último equipo que consiguió salvar la categoría en la Serie B. La diferencia matemática dejó sin posibilidades al club de pelear por la permanencia, incluso cuando aún restan dos partidos por disputarse.
Bajo la dirección técnica de Joe Armas, quien regresó al club buscando recuperar la estabilidad y buenas sensaciones —fue el entrenador que llevó al equipo a la máxima categoría—, Imbabura SC terminó 5° de seis equipos en el hexagonal por el descenso, demostrando que la recuperación aún está lejos de concretarse.
El equipo había descendido previamente de la Serie A en 2024, junto a Cumbayá, pero la caída no se detuvo, y esta temporada fue particularmente complicada, marcada por una lluvia de derrotas y resultados adversos.
La afición de Ibarra, que había visto al club alcanzar momentos de gloria en la élite del fútbol ecuatoriano, ahora enfrenta un escenario difícil. El desafío de la Segunda Categoría en 2026 será el punto de partida para intentar reconstruir al equipo y retomar el camino hacia categorías superiores.

