Hugo Acero Velásquez, sociólogo colombiano y experto en seguridad, defensa y justicia, ha abordado en una reciente entrevista las estrategias del gobierno ecuatoriano frente al narcotráfico. Acero, quien fue secretario de Seguridad durante la administración de la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, ha acumulado vasta experiencia en la materia, asesorando a diferentes entidades y gobiernos en Colombia.
En su evaluación sobre la gestión del presidente Daniel Noboa en temas de seguridad, Acero expresó que la situación actual es compleja y que no se trata solo de delincuencia común, sino de una criminalidad organizada en expansión. “El narcotráfico ha transformado radicalmente la seguridad en nuestros territorios. Es una actividad altamente rentable que se ha extendido más allá de los países productores, como Colombia, Bolivia y Perú, hasta Ecuador”, señaló.
Ecuador se ha convertido en un país de tránsito y también en un consumidor creciente de drogas. Según Acero, Colombia representa el 75 % del suministro mundial de droga, lo que ha llevado a un mercado dinámico que no solo afecta a Estados Unidos, sino que se ha expandido a Rusia, África y América Latina, creando además un mercado interno en la región.
Refiriéndose a la historia del narcotráfico, Acero comentó que, tras la desarticulación de los grandes carteles colombianos en los años 90, como el de Medellín y el de Cali, surgieron organizaciones criminales más locales, especialmente en México. “Ahora enfrentamos estructuras criminales mejor organizadas y más profesionalizadas”, indicó.
Acero también habló sobre el reconocimiento de la situación por parte del gobierno ecuatoriano. “Desde principios de año, el presidente Noboa ha admitido el problema del narcotráfico y ha tomado medidas que han comenzado a mostrar resultados, como la reducción del 18 % en los homicidios. Este es un avance significativo”, resaltó. Comparó esta mejora con la historia de Colombia, que a su vez había tenido una alta tasa de homicidios en el pasado.
Sin embargo, Acero advirtió que la reducción de la violencia no es un proceso sencillo y que requiere estabilidad primero antes de poder iniciar un descenso sostenido en las cifras. “En Ecuador, se ha logrado no solo estabilizar, sino también reducir la violencia”, afirmó.
Cuando se le preguntó sobre las medidas que están detrás de esta mejora, Acero explicó que el gobierno ha coordinado esfuerzos con las Fuerzas Armadas y otros ministerios, y ha implementado acciones preventivas en colaboración con autoridades locales. Este enfoque integral es clave para abordar el problema de la seguridad.
Recordó su experiencia como secretario de Seguridad en Bogotá, donde logró reducir la tasa de homicidios a través de un enfoque en el reconocimiento del problema, la voluntad política y la coordinación entre las instituciones de seguridad.
Respecto al papel de Estados Unidos y Europa, Acero enfatizó que el apoyo internacional es importante, pero que Colombia ha tenido que invertir significativamente más recursos propios en su lucha contra el narcotráfico. “El financiamiento estadounidense ha sido crucial, pero la mayor parte de los esfuerzos proviene de los impuestos de los ciudadanos colombianos”, explicó.
Finalmente, se refirió a la necesidad de implementar acciones transnacionales para abordar el narcotráfico, y resaltó la importancia de la inteligencia y la investigación criminal en esta lucha. Para prevenir que Ecuador se convierta en un productor de hoja de coca, Acero subrayó la necesidad de un análisis profundo del problema, similar a realizar exámenes médicos, para poder desarrollar una estrategia adecuada y efectiva.
