El sector hotelero de Guayaquil se alista para el próximo feriado nacional del 1 al 4 de noviembre, que conmemora el Día de los Difuntos y la independencia de Cuenca. Aunque la expectativa es moderada, los empresarios confían en mantener una ocupación promedio del 65 %, según estimaciones de la Asociación Hotelera del Guayas (Ahotegu).
El presidente del gremio, Hugo Rivera, explicó que este porcentaje es “prudente”, debido a que muchos ecuatorianos optan por viajar a la Sierra, especialmente a Cuenca, donde las fiestas locales generan una gran afluencia de visitantes.
“No es una proyección negativa, sino realista. Sin grandes eventos en Guayaquil, volvemos a la dinámica natural de los fines de semana o feriados, con cerca del 65 % de ocupación”, precisó Rivera.
Durante las fiestas de octubre, la ciudad alcanzó un 80 % de ocupación hotelera, impulsada por un congreso internacional y más de 20 actividades entre ferias y conciertos. Sin embargo, para este nuevo feriado, los hoteleros no esperan alcanzar esas cifras récord, aunque mantienen el optimismo ante las reservas que ya comenzaron a registrarse desde la semana anterior.
🔹 Reservas y comportamiento de los viajeros
Los establecimientos de alojamiento han reportado un flujo constante de consultas y cotizaciones a través de redes sociales y WhatsApp, donde los usuarios buscan promociones y tarifas fijas. En las plataformas digitales de hospedaje, la disponibilidad de plazas sigue siendo variada, con opciones que parten desde los $40 por noche (más impuestos).
Las tarifas promedio en hoteles de primera y lujo oscilan entre $80 y $100, incluyendo desayuno buffet, parqueo y acceso a amenidades. En el centro de Guayaquil, algunos establecimientos ofrecen habitaciones desde $85, mientras que otros, ubicados sobre la avenida Simón Bolívar, alcanzan los $89.
En Puerto Santa Ana, las tarifas suben hasta $165 por noche con vista al río y $152,50 con vista a la ciudad, con traslado desde el aeropuerto y desayuno incluido. En la zona norte, cerca del aeropuerto José Joaquín de Olmedo y los centros comerciales, la oferta parte de los $90 más impuestos.
Rivera indicó que gran parte de las reservas proviene de turistas de la Sierra y del Austro, especialmente de Cuenca, que buscan destinos alternativos para evitar la alta afluencia en su ciudad durante las festividades.
“Muchos prefieren salir a otras ciudades más tranquilas durante sus propias fiestas”, explicó.
🔹 Perspectivas del sector
La Asociación Hotelera del Guayas prevé que las reservas aumenten entre jueves y viernes, con estancias promedio de dos noches por grupo familiar. Este comportamiento coincide con los registros de años anteriores.
A mediano y largo plazo, el sector apuesta por convertir a Guayaquil en un centro de congresos y convenciones para impulsar la demanda de forma sostenida.
“Cuando coincidimos con eventos internacionales, como ocurrió en octubre, el impacto económico es inmediato. Necesitamos fortalecer esa línea de trabajo para que no dependa solo de los feriados”, señaló Rivera.
La recuperación del turismo urbano continúa siendo un eje clave para el gremio, que espera cerrar el año con mejores cifras que en 2024. Con una oferta hotelera diversa y competitiva, Guayaquil busca consolidarse como un destino atractivo no solo para viajeros de negocios, sino también para familias que aprovechan los fines de semana largos.

