¡Guayaquil Paralizada por el Terror! Comerciantes de Peca Cierran sus Puertas Tras Masacre de Cinco Personas: «Da Miedo Seguir Trabajando»

SEGURIDAD

Guayaquil, Ecuador – La ola de violencia criminal que azota Guayaquil alcanzó un nuevo y desgarrador punto de quiebre la mañana de este martes, 10 de junio de 2025. El miedo se apoderó de los comerciantes del popular sector de Peca, en el noroeste de Guayaquil, quienes paralizaron sus actividades tras una masacre brutal que dejó a cinco personas asesinadas en el ingreso a esta zona del distrito Pascuales.

A las 09:00 de este martes, una hora en la que normalmente la actividad comercial estaría en su apogeo, todos los cubículos del centro comercial conocido como Peca permanecían herméticamente cerrados. La razón era simple y dolorosa: el terror había ganado la batalla a la rutina. Los cinco asesinatos en Peca formaron parte de una escalofriante jornada en la que siete personas fueron acribilladas en un lapso de apenas una hora en el distrito Pascuales; los otros dos crímenes se reportaron en el cercano sector de Mucho Lote.

«Con esto da miedo seguir trabajando», expresó uno de los comerciantes, resumiendo el sentir generalizado de impotencia y zozobra que embarga a quienes día a día intentan ganarse la vida en Guayaquil. La plaza comercial de Peca, que normalmente alberga a unos 150 comerciantes, quedó en silencio. Varios de ellos, venciendo el temor, se agruparon en las inmediaciones del mercado, no para vender, sino para exigir mayor resguardo policial.

La situación en el distrito Pascuales es crítica. Los ataques con armas de fuego de alto calibre, ejecutados con extrema audacia y a plena luz del día, son un reflejo de la guerra territorial que libran las bandas criminales por el control de actividades ilícitas como el microtráfico y las extorsiones. Estos hechos violentos no solo cobran vidas, sino que también estrangulan la economía local y sumen a la comunidad en una espiral de inseguridad.

La Policía Nacional, aunque presente, se ve desbordada por la magnitud y la frecuencia de los ataques. La exigencia de los comerciantes por mayor resguardo policial es un clamor urgente que las autoridades no pueden ignorar. Es fundamental que el Estado implemente estrategias más contundentes y efectivas que permitan no solo reaccionar a los crímenes, sino prevenirlos y desmantelar las estructuras criminales desde sus cimientos.

La paralización del comercio en Peca es un duro golpe para la economía local y un símbolo de la desesperación que sienten miles de guayaquileños. La seguridad ciudadana no es solo una cuestión de estadísticas; es la posibilidad de trabajar, de vivir y de prosperar sin el constante miedo a ser la próxima víctima. La sociedad de Guayaquil exige a sus autoridades que garanticen su derecho fundamental a la seguridad.

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