Este miércoles, 9 de octubre, Guayaquil celebró con gran alegría sus 204 años de independencia. Decenas de instituciones educativas de la ciudad rindieron homenaje a la fecha con desfiles, danzas y exposiciones que destacaron el espíritu festivo de la localidad.
Carmen Carpio, alumna de 57 años del colegio 9 de Octubre, ubicado en el barrio del Astillero, fue una de las destacadas bailarinas en este homenaje. Junto a diez compañeros de la sección nocturna, presentaron coreografías con canciones emblemáticas como «Guayaquileño», «Madera de guerrero» y «Así es Guayaquil». Este colegio, que comparte su nombre con la fecha conmemorativa, también celebró su centenario en la misma jornada, lo que incluyó la entrega de condecoraciones y diversas presentaciones artísticas.
A lo largo de la ciudad, otras instituciones educativas se unieron a la celebración, aunque el ambiente festivo se vio afectado por apagones que impactaron la organización de los eventos. En la Unidad Educativa San Luis Rey de Francia, se llevó a cabo el «Festival del Resplandor Guayaquileño», que resaltó las tradiciones y cultura de la región.
El evento reunió a estudiantes, docentes y familias en un ambiente de celebración, donde se presentaron danzas y música que reflejaron la calidez y alegría de Guayaquil. La vicerrectora, Ana María Villamar Rodríguez, destacó que los alumnos y sus padres exhibieron maquetas de monumentos emblemáticos de la ciudad, como el Malecón 2000, símbolo de modernidad; la Torre del Reloj, que representa historia y tradición; y el monumento a los héroes de la Batalla del 9 de octubre, un recordatorio de la independencia.
“Estas maquetas no solo ponen de manifiesto el talento artístico de los estudiantes en las asignaturas de Educación Cívica y Artes, sino que también fomentan un sentido de pertenencia y orgullo por nuestra herencia cultural”, comentó Villamar Rodríguez.
En el norte de la ciudad, la Unidad Educativa Particular Sofos organizó una feria gastronómica y cívica en honor a Guayaquil, donde participaron alumnos, padres y maestros. Los niños llevaban globos en los colores celeste y blanco, mientras que los docentes se vistieron con atuendos típicos de la región, realzando aún más el sentido de comunidad y celebración.
La conmemoración del 9 de octubre es una ocasión especial para que los guayaquileños celebren su historia y cultura, a través de diversas manifestaciones artísticas y festivales que unen a la comunidad en un solo sentir.

