Ecuador continúa ampliando su portafolio de exportaciones agrícolas con productos no tradicionales. Esta semana, la guanábana y el mangostino, frutas tropicales cultivadas en diversas zonas del país, comenzaron a exportarse de manera oficial hacia Canadá, consolidando una tendencia positiva en la diversificación de mercados.
Según datos del Ministerio de Producción, las exportaciones de frutas tropicales no tradicionales son las de mayor crecimiento porcentual en lo que va de 2025, ubicándose solo por debajo del cacao en términos de expansión. Esta nueva ruta comercial refuerza el posicionamiento del agro ecuatoriano en mercados con alta exigencia fitosanitaria y de calidad.
Este lunes 21 de julio, salió desde Guayaquil el primer contenedor de mandarina tipo tangor, como parte de una estrategia que busca posicionar frutas con valor agregado en América del Norte. Se trata de una variedad híbrida, apreciada por su sabor dulce y su resistencia postcosecha.
Exportaciones no tradicionales ganan terreno
El envío de guanábana y mangostino representa un avance importante en la internacionalización de cultivos poco explotados comercialmente, pero con alto potencial de crecimiento. Ecuador ha enfocado sus esfuerzos en cumplir con estándares internacionales de inocuidad, trazabilidad y certificaciones, lo que ha abierto nuevas oportunidades en mercados como Estados Unidos, Canadá y Europa.
Un informe de la Asociación de Exportadores de Frutas Tropicales del Ecuador indica que el volumen de exportación de guanábana ha crecido un 45 % en el primer semestre de 2025, mientras que el mangostino ha duplicado su presencia en los mercados del hemisferio norte respecto al año pasado.
Productores y autoridades apuestan por el agro exportador
El ministro de Producción destacó que el impulso a estos productos es parte del Plan Nacional Agroexportador, con el objetivo de generar empleo rural, divisas y encadenamientos productivos sostenibles. “Estamos promoviendo productos que no solo tienen demanda internacional, sino que fortalecen las economías locales”, subrayó.
Además, se está desarrollando infraestructura para cumplir con los requisitos fitosanitarios de destino, como cámaras de frío, trazabilidad digital y controles de residuos químicos. Estas inversiones permiten garantizar frutas de alta calidad, con estándares exigidos por países como Canadá.

