Este martes 26 de noviembre de 2024, se generó una alerta en la cárcel de Turi, ubicada en Cuenca, debido a los reportes de supuestos incidentes dentro de la prisión. Residentes cercanos al centro penitenciario informaron que, a lo largo de la tarde, se escucharon gritos y ruidos que daban la impresión de golpes, lo que desató la preocupación entre la ciudadanía. En redes sociales comenzaron a circular varios videos, en los que se podía escuchar el clamor de auxilio, como «¡Ayúdenos!» desde el interior del establecimiento.
A las 16:30 horas, la Secretaría de Comunicación de Ecuador emitió un comunicado desmintiendo los rumores. Según la entidad, no se habían registrado altercados ni desmanes en el penal, asegurando que el centro estaba bajo control de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, tal como ha sucedido durante los últimos meses. Además, se indicó que el Sistema Nacional de Atención a Personas Privadas de Libertad (SNAI) estaba investigando los hechos, pero que, hasta ese momento, no había indicios de incidentes graves.
Cerca de las 17:00 horas, el SNAI confirmó que no existían pruebas de que la seguridad de los internos se hubiera visto comprometida, desmintiendo también que los videos que circulaban en las redes sociales correspondieran a eventos recientes ocurridos dentro de la cárcel de Turi. Aunque no se ofrecieron más detalles sobre los videos, se destacó que estos no representaban situaciones de riesgo en el centro penitenciario.
La situación en las cárceles ecuatorianas sigue siendo un tema sensible, especialmente luego de varios incidentes violentos ocurridos en diferentes penales del país. A principios de semana, la alerta se encendió en la cárcel Regional de Guayaquil, donde se reportó la evasión de ocho reclusos. Aunque siete de ellos fueron recapturados rápidamente, las autoridades aún buscan al octavo prófugo. Además, el 13 de noviembre, una masacre en la Penitenciaría del Litoral dejó 17 muertos y 15 heridos, un hecho atribuido a una disputa entre las bandas criminales «Los Duendes» y «Freddy Krueger».
El gobierno continúa trabajando para controlar la situación carcelaria en el país, donde las tensiones entre grupos delictivos y la falta de control han sido una preocupación constante. No obstante, la comunicación oficial insistió en que las cárceles ecuatorianas están bajo el monitoreo y control de las fuerzas de seguridad, que se mantienen alerta ante cualquier posible alteración del orden.
