Este miércoles 13 de diciembre, la FIFA hará oficial la asignación de las sedes para los mundiales de fútbol de 2030 y 2034. El «Mundial del Centenario», que celebrará los 100 años de la primera Copa del Mundo disputada en Uruguay en 1930, ha sido un tema central de discusión durante los últimos años debido a la complejidad geopolítica de la decisión. Este anuncio marcará el fin de una serie de negociaciones entre diferentes países y confederaciones, resultando en una histórica decisión sobre la distribución de estos dos torneos.
Mundial 2030: un torneo que cruzará continentes
Para el Mundial de 2030, el plan es llevar el torneo a tres continentes, en un formato inédito. España, Portugal y Marruecos serán los países principales anfitriones, pero con un toque especial: Uruguay, Argentina y Paraguay albergarán los tres primeros partidos del torneo, como parte de las celebraciones del Centenario. Así, el Mundial comenzará en Sudamérica, con un homenaje a la primera edición de la Copa del Mundo en Uruguay, y luego se trasladará a Europa y África.
La elección de estos países no fue sencilla. Durante años, se barajaron varias opciones, como una candidatura conjunta de los países asiáticos Corea del Sur, Corea del Norte, Japón y China. Sin embargo, con el tiempo, la propuesta sudamericana ganó fuerza. A medida que avanzaban las negociaciones, la UEFA, que inicialmente apoyaba una candidatura europea, incluyó a Ucrania como parte de su propuesta, como un mensaje de solidaridad tras la invasión rusa. No obstante, Ucrania fue retirada discretamente y se unió a la candidatura de Marruecos.
Mundial 2030: España, Portugal y Marruecos en el centro de la competencia
El Mundial 2030 se jugará en 11 de los 20 estadios propuestos. España será el principal anfitrión, con la responsabilidad de organizar varios partidos, incluida la fase de grupos, y el país volverá a ser sede de la Copa del Mundo después de haber sido el anfitrión en 1982. Portugal, que nunca ha sido sede de este torneo, también jugará un papel importante, con estadios en Lisboa y Oporto como posibles sedes de las semifinales. Marruecos, por su parte, se convertirá en el segundo país africano en organizar un Mundial, después de Sudáfrica en 2010. Este país competirá por albergar partidos clave, como la final o el partido inaugural, con opciones como el Santiago Bernabéu o el Camp Nou en España, y el futuro Estadio Hassan II en Marruecos, un coloso proyectado para albergar hasta 115,000 espectadores.
El Mundial de 2034: Arabia Saudita como única candidata
Para el Mundial de 2034, la FIFA ha aplicado su principio de rotación continental, lo que ha limitado las candidaturas de las confederaciones asiática y oceánica. Tras la retirada de Australia e Indonesia y las ambiciones suspendidas de China, Arabia Saudita se ha posicionado como la única opción viable para albergar el torneo. El país del Golfo, emergente como una superpotencia deportiva mundial, está trabajando en la construcción de los 14 estadios necesarios para cumplir con los requisitos de la FIFA y albergar a los 48 equipos que participarán.
Aunque Arabia Saudita aún no tiene todos los estadios listos, ya ha comenzado la construcción de nuevas infraestructuras deportivas que transformarán el país en un centro mundial de fútbol. La capacidad de sus dos primeros estadios es de 40,000 espectadores, y está en proceso de crear más instalaciones con capacidades aún mayores.
Un Mundial con repercusiones globales
La elección de estas sedes para los mundiales de 2030 y 2034 refleja las ambiciones de la FIFA de expandir el fútbol a nuevos territorios y dar visibilidad a diferentes partes del mundo. Si bien la elección de España, Portugal y Marruecos para el Mundial de 2030 celebrará la historia del torneo, Arabia Saudita, con su apuesta por convertirse en una potencia deportiva global, marcará el futuro del fútbol en Asia y Oriente Medio en 2034.
Con esta distribución, la FIFA pretende que el Mundial sea un evento globalmente accesible, uniendo regiones que anteriormente no habían tenido la oportunidad de organizarlo. Las decisiones tomadas hoy definirán la próxima era del fútbol mundial.

